Si quieres saber si tienes un cáncer de mama, tienes que tener en cuenta que en general el cáncer de mama en sus etapas más precoces no da síntomas ni signos. Es decir que muchas veces no se nota: ni produce dolor, ni da lugar a un bulto.

¿Cómo detectar el cáncer de mama?

Por este motivo es especialmente importante realizar pruebas de screening para su diagnóstico precoz y poder detectar así si hay un tumor de mama. De hecho, la mortalidad por cáncer de mama ha disminuido en un 38% desde 1989 a 2014 y esto, en gran parte, gracias a la mamografía de screening, que es la principal técnica que se utiliza para el diagnóstico precoz.

Signos de cáncer de mama

Sin embargo, ante algunos síntomas y/o signos, es importante consultar con un médico para realizar pruebas que descarten la presencia de un tumor:

  • Bulto/masa en la mama.
  • Bulto en axila.
  • Retracción del pezón de nueva aparición.
  • Retracción de la piel de la mama.
  • Enrojecimiento de la piel de la mama.
  • Asimetría mamaria antes no presente.
  • Sangre por el pezón.
  • Secreción por el pezón.

Estos síntomas y/o signos no siempre traducen la existencia de un cáncer de mama y con frecuencia son la expresión de otra patología mamaria pero siempre que aparezcan hay que consultar y realizar pruebas para alcanzar un diagnóstico.

Prevenir el cáncer de mama

Para prevenir el cáncer de mama hay que mantener hábitos de vida saludable: dieta sana y actividad física regular, siguiendo las recomendaciones de la OMS, evitar la obesidad y el consumo de alcohol y tabaco, factores todos ellos asociados a mayor riesgo de cáncer de mama. Igualmente, es importante mantener una lactancia prolongada y limitar el tiempo de exposición a la terapia hormonal sustitutiva que se utiliza a veces en la menopausia. En lo referente a la lactancia: cuanto más prolonga la lactancia una mujer, más protegida está contra el cáncer de mama. El riesgo se reduce aproximadamente en un 4 % por cada doce meses acumulados de lactancia (es decir, los obtenidos sumando los períodos en que la mujer amamantó a cada bebé).

Además de todo esto, en la prevención del cáncer de mama lo importante es su diagnóstico precoz. Se recomienda así acudir al ginecólogo por lo menos una vez al año para un reconocimiento ginecológico que incluirá una exploración y la realización de una mamografía o ecografía mamaria.

En general, se recomienda la mamografía a partir de los 40 años hasta al menos los 70 años. Tu ginecólogo podrá también valorar tus antecedentes familiares y en función de los mismos podrá decidir adelantar la realización de la primera mamografía a los 35 años si considera que eres una mujer con alto riesgo o incluso aconsejarte la realización de una prueba genética para descartar un Síndrome Hereditario.

En la prevención, también está indicado realizar la conocida auto-exploración mamaria, aunque su valor está muy discutido como método de detección de síntomas del cáncer de mama. La Sociedad Americana del Cáncer (ACS) ya no recomienda la auto-exploración mensual y algunos estudios señalan aumento de falsos positivos y del diagnóstico de lesiones benignas. A esto hay que sumar que aún con una buena educación de las mujeres sobre cómo realizar esta auto-exploración, solo el 2-3% de las mujeres realizan la misma de forma correcta 1 año después de haber recibido instrucciones.

Bibliografía: