Con una sola intervención, la operación de la próstata te permite solucionar la hiperplasia benigna de próstata, sin anestesia general ni transfusiones, minimizando el riesgo de impotencia e incontinencia.

¿Qué es la hiperplasia benigna de próstata?

La hiperplasia benigna de próstata suele aparecer en hombres mayores de 45-55 años. El problema se produce cuando la próstata aumenta de tamaño y comprime la uretra, entorpeciendo así la expulsión de la orina.

El crecimiento prostático o próstata grande suele detectarse al aparecer micción intermitente, disminución de la fuerza y adelgazamiento del calibre del chorro urinario. Suelen aparecer síntomas irritativos como dolor, molestia o sensación urgente que se presenta al orinar, aumento de la frecuencia urinaria nocturna, y urgencia por ir al baño. Este hecho puede provocar molestias como la necesidad constante de orinar, dificultad para iniciar la micción, pérdidas involuntarias, escozor, etc.

El problema más grave que aparece es la retención de orina, es decir, cuando no se puede vaciar la vejiga y hay que sondar al paciente para que no aparezca una infección.

Así, ante la dificultad de orinar es necesario acudir a un equipo de especialistas en Urología para consultar el caso y que nos den la solución adecuada. Una vez diagnosticada la hiperplasia benigna de próstata hay varias opciones para resecarla, que deje de comprimir la uretra y resolver los problemas miccionales.

¿Qué es la operación de próstata con láser verde?

La intervención de próstata por láser es una técnica que supone un avance definitivo para los hombres que sufren de hiperplasia benigna de próstata (HBP), ya que esta cirugía de próstata  supone una gran ventaja para el paciente frente a otras opciones como la cirugía tradicional. En una sola intervención es posible solucionar la patología, sin requerir de anestesia general ni transfusiones, reduciendo el riesgo de impotencia e incontinencia. Además, el paciente puede volver a su domicilio a las pocas horas de la intervención, requiriéndose por lo general de una sola noche de estancia hospitalaria y sin necesitar el uso de la sonda.

¿En qué consiste la operación de próstata con láser verde?

El láser verde es una de las últimas opciones terapéuticas que se han sumado al manejo de la hiperplasia benigna de próstata. Con este método se lleva a cabo una resección transuretral de la próstata con menos efectos secundarios que el procedimiento tradicional. Así, la luz del láser llega a la próstata de forma endoscopia para eliminar el tejido que comprime la uretra. Después de la vaporización del tejido, se libera la uretra y el flujo de la orina vuelve a ser normal.

El procedimiento se lleva a cabo en un quirófano completamente equipado para dicha intervención, y dependiendo de los casos se utiliza anestesia general o local. Es el equipo de especialistas en Urología, que va a llevar a cabo la resección de la próstata con láser verde, el que valorará, junto con el equipo de anestesistas, la necesidad de un tipo u otro de anestesia, en función del estado general del paciente, su edad o si presenta alguna otra patología.

Para llevar a cabo la vaporización fotoselectiva de próstata, se utiliza un láser de última generación y alta energía, combinado con una fibra óptica especialmente diseñada para esta aplicación. Con esta técnica permiten focalizar la potencia láser y vaporizar los tejidos blandos, con el fin de eliminar por completo el tejido de la próstata agrandada.

El propio láser sella instantáneamente la zona de intervención, evitando el sangrado. Se realiza generalmente bajo anestesia epidural. La duración de la intervención depende de diferentes factores, siendo el principal el tamaño de la próstata y el estado general del paciente.

Esta técnica se encarga de destruir el tejido prostático sobrante vaporizando los tejidos blandos que oprimen la uretra. El láser emite una luz verde de 120 vatios que simultáneamente, a la resección del tejido, sella la zona intervenida evitando el sangrado y reduciendo los problemas derivados con la coagulación. Esta disminución del sangrado es una gran ventaja. Esta técnica no provoca patologías derivadas como impotencia, incontinencia o nuevas intervenciones.

¿Para quién está recomendada la operación de próstata?

La operación de láser para la próstata se recomienda en pacientes con hiperplasia benigna de próstata (HBP), agrandamiento del tejido de la próstata, en los que el tratamiento farmacológico no reduce los síntomas.

La hiperplasia benigna de próstata suele aparecer alrededor entre los 45 y 55 años comprimiendo la uretra y dificultando la salida de la orina. Como consecuencia puede aparecer alguno o varios de los siguientes síntomas: goteo al final de la micción, retención urinaria, vaciado incompleto de la vejiga, incontinencia, nicturia (necesidad de orinar 2 o más veces durante la noche), micción dolorosa, sangrado (hematuria), etc.

Ventajas y beneficios de la operación con láser verde 

El láser para la próstata mejora las técnicas más tradicionales tanto en seguridad como en recuperación o en resultados, siendo una opción claramente ventajosa. Entre las principales ventajas de la operación de próstata con láser verde se encuentran:

  • Es un procedimiento muy rápido, más que otros sistemas tradicionales. Aunque dependerá del tamaño de la próstata, la intervención puede ser terminada en 30-40 minutos.
  • Menor sangrado. La cauterización realizada en los tejidos, reduciendo el sangrado, hacen que esta técnica sea especialmente interesante para pacientes que tienen problemas de coagulación o están en tratamientos con anticoagulantes.
  • Los riesgos de incontinencia o impotencia son menores aplicando este procedimiento. Los casos de disfunción eréctil no llegan al 1 por ciento.
  • Reducción del tiempo de ingreso hospitalario. En menos de 24 horas se puede conseguir el alta, y en poco más de una semana se recupera toda la actividad normal.
  • Las complicaciones que pueden aparecer durante la intervención disminuyen debido a que es un procedimiento mínimamente invasivo.
  • Desaparición o reducción de los síntomas en poco tiempo. Cuando la sonda es retirada, en el hospital, el paciente puede volver a orinar de manera regular.
  • Se puede hacer en pacientes que siguen un tratamiento con anticoagulantes, el más conocido de ellos es el sintrom.
  • La reincorporación a la vida normal se acorta. El paciente podrá reanudar su vida normal en 2 o 3 días y su actividad sexual tras 10 días aproximadamente.
  • Se mejora de forma rápida el flujo urinario.

Hay que recordar que la hiperplasia benigna de próstata puede afectar negativamente a la calidad de vida de quien la padece, ya que los problemas para orinar y la urgencia miccional puede hacer que se reduzca la actividad social por miedo a no encontrar un baño cerca. El láser verde puede ser la solución a este problema.

Efectos secundarios después de la operación de próstata con láser verde

Los problemas derivados de este tipo de intervención son mínimos, en la mayoría de los casos inexistentes, aunque puede producir:

  • Síntomas leves de escozor, irritación, urgencia y aumento de la frecuencia de micción. Por lo general con un tratamiento antiinflamatorio desaparecen en pocos días.
  • Puede aparecer sangrado en la orina que usualmente desaparece si se aumenta la ingesta de líquidos.
  • En algunos casos se ha podido detectar eyaculación retrógrada (cuando el semen eyaculado se redirecciona hacia la vejiga y se elimina por la orina).
  • En un porcentaje muy bajo se ha mostrado algún caso de problemas en la erección o impotencia.

Preguntas frecuentes sobre la operación de próstata

La hiperplasia benigna de próstata suele aparecer alrededor entre los 45 y 55 años, comprimiendo la uretra y dificultando la salida de la orina. Sin embargo, te recomendamos consultar con un urólogo si tienes alguna duda.

El láser prostático es una intervención mínimamente invasiva que no supone mucho tiempo. Aunque dependerá del tamaño de la próstata, la intervención puede ser terminada en 30-40 minutos. Este tipo de intervenciones necesitan el uso de analgesia general o sedación. El ingreso hospitalario suele ser inferior a las 24 horas, no hay transfusiones, hay pocos síntomas irritativos tras la intervención y la sonda se lleva pocas horas. El paciente podrá reanudar su vida normal en 2 o 3 días y su actividad sexual tras 10 días aproximadamente.

  • Dificultad para comenzar a orinar.
  • Chorro de orina débil, o entrecortado durante la micción.
  • Sensación vaciado incompleto.
  • Necesidad de orinar con más frecuencia, tanto por el día como por la noche.
  • Sensación de urgencia al ir a orinar.
  • Pérdidas de orina antes de poder llegar al lavabo a orinar.

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