¿Qué es la hipertrofia prostática? 

Con el paso de los años el tamaño de la próstata se va agrandando y se produce lo que se conoce como hiperplasia o hipertrofia benigna de próstata. Los primeros síntomas empiezan a aparecer a partir de los 45 años, y cuando se llegan a los 50, uno de cada tres hombres tiene este problema, que se traduce en complicaciones para vaciar la vejiga porque al aumentar la próstata, ésta comprime la uretra.

La próstata tiene la forma y el tamaño de una nuez de unos dos por tres centímetros, con un volumen que no supera los 20 centímetros cúbicos. Se localiza justo debajo de la vejiga, enfrente del recto.

 Hipertrofia prostática Grados 

Dependiendo del tamaño que haya adquirido la próstata, se puede hablar de los diferentes grados:

Hipertrofia prostática de grado 1

Es cuando la próstata duplica su tamaño y pasa a tener unos 40 centímetros cúbicos o pesar unos 30 gramos. Con ese tamaño, empiezan los primeros síntomas, pero en la gran mayoría de los hombres pasan desapercibidos. Puede haber alguna molestia al orinar, pero nada serio.

Hipertrofia prostática de grado 2

Aquí ya empiezan los problemas, porque el tamaño de la próstata se multiplica por tres; es decir que pasa a tener unos 60 centímetros cúbicos y a pesar unos 40 gramos. Cuando se llega a ese grado, el paciente tiene diferentes síntomas, como dificultades para orinar y para vaciar la vejiga, ganas de orinar por la noche (nicturia), pérdida de fuerza en el chorro de la orina, etc.

Hipertrofia prostática de grado 3 

La superficie redondeada de la próstata adquiere un tamaño importante que desdibuja los surcos medios. Esto indica que el peso supera los 60 gramos y el volumen es de 80 centímetros cúbicos. Los síntomas antes descritos cobran más fuerza y se convierten en situaciones que afectan gravemente a la calidad de vida del paciente.

Hipertrofia prostática de grado 4

Hablamos ya de próstatas de gran tamaño que superan los 80 gramos y con un volumen que ronda los 100 centímetros cúbicos. Con ese tamaño, la próstata puede producir retenciones de orina que requerirán un sondaje para vaciar la vejiga. El tratamiento farmacológico pasa a un segundo lugar y la opción es la cirugía.

Hipertrofia prostática: Ecografía

Para valorar el tamaño de la hipertrofia prostática y determinar el grado, los especialistas cuentan con diferentes métodos diagnósticos, entre los cuales el tacto rectal y la ecografía son los más empleados.

Con el primero, se puede palpar la próstata y valorar su tamaño. Si se palpa una glándula que tiene un tamaño superior a lo normal, se suele hacer una ecografía para salir de dudas y valorar el grado de la hipertrofia prostática.

Con la ecografía se puede medir el volumen prostático y el volumen residual. De esta forma, el urólogo puede conocer el grado de hipertrofia. Se suele hacer por vía transrectal, es decir que se introduce el dispositivo por el recto para llegar a la próstata y obtener las imágenes que determinan su tamaño. Los ultrasonidos captan imágenes en tiempo real de la anatomía de la glándula, de su movimiento y de cómo funciona. Con la ecografía se recogen las medidas de varios diámetros de la próstata: el anteroposterior, el transverso y el crenocaudal. De esta forma, se puede tener una idea de su volumen y de su peso.

Aunque lo más frecuente es hacer una ecografía transrectal, también se puede ver y medir el tamaño de la próstata con una ecografía abdominal.

Recuerda que gracias a la ecografía de próstata puedes saber si:

  • Hay un aumento en el volumen de la próstata con un volumen calculado que excede los 30 cc.
  • Si la glándula central está agrandada, es hipoecoica o de ecogenicidad mixta.
  • La calcificación dentro de la glándula hipertrofiada o en la pseudocápsula (que representa la zona periférica comprimida).
  • Si el volumen residual postmicción está elevado.

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