El deporte, el mejor aliado para prevenir problemas de próstata

La próstata es una glándula de tamaño de una nuez que se encuentra entre la vejiga y el pene, justo en frente del recto. La próstata secreta un líquido que forma parte del esperma y está atravesada por la uretra, a través de la cual fluye la orina fuera del organismo.

Conforme envejecemos, la próstata puede empezar a darnos problemas, bien a través de infecciones, del crecimiento anormal de la glándula o del desarrollo de proceso tumorales. Estos trastornos aparecen habitualmente a partir de los 60 años. Sin embargo, algunos hábitos de vida saludables, como el ejercicio físico, pueden ayudarnos a prevenirlos o a retrasar su aparición.

De hecho, varios estudios científicos han demostrado que la práctica frecuente de ejercicio físico puede prevenir la inflamación de la próstata, la hiperplasia benigna de próstata e incluso el cáncer. Un estudio publicado en Harvard Health Publications, demostró que el riesgo de hiperplasia benigna de próstata en los hombres que hacían ejercicio físico cinco o más horas a la semana era hasta un 50 por ciento menor en comparación con los que hacían ejercicio dos horas o menos. Otra investigación de la Universidad de California concluyó que el riesgo de desarrollar cáncer de próstata era un 61 por ciento menor en los hombres que hacían al menos tres horas de ejercicio físico intenso a la semana, en comparación con los que hacían una hora o menos de ejercicio.

Los mecanismos por los que el deporte puede proteger la salud prostática no se conocen con exactitud, pero se cree que el ejercicio puede disminuir el efecto de la testosterona sobre el crecimiento prostático.

En todo caso, y a la espera de nuevas investigaciones que arrojen luz sobre el impacto positivo del deporte en la salud prostática, los ejercicios más adecuados para protegerla parecen ser los siguientes:

  • Caminar, correr y hacer senderismo
  • Deportes de equipo, como fútbol, baloncesto o balonmano
  • Ejercicios aeróbicos
  • Natación
  • Golf
  • Tenis
  • Remo

¿Hay algún ejercicio que se deba evitar para proteger la salud prostática? Seguramente hayas oído que el ciclismo puede ser perjudicial para la próstata, y no se trata de una leyenda urbana. Lo cierto es que pasar mucho tiempo sobre el sillín sometiendo a la zona genital y anal a una gran presión, tumbos y golpes, puede favorecer el desarrollo de problemas prostáticos. No obstante, se pueden reducir estos riesgos usando pantalones debidamente acolchados o eligiendo un buen sillín diseñado para disminuir la presión en la zona.