La natación es uno de los deportes más completos que hay, aunque puede provocar irritación de los ojos, por lo que  es importante si practicas este deporte, pues los productos que se emplean para mantener la calidad del agua  pueden ocasionar algunos problemas en la piel y en los ojos.

La irritación de los ojos

Los ojos se enrojecen cuando la película lagrimal se ve afectada por el cloro y otros productos desinfectantes.

Esa película es una diminuta capa que cubre los ojos y los mantiene húmedos y lubricados. Cuando se pierde, los ojos empiezan a ponerse rojos e irritados, lo que produce una sensación incómoda.

Además, los nadadores pueden acabar desarrollando ojo seco, ya que tienen mermada su capacidad de producir la suficiente cantidad de lágrimas o que las lágrimas que producen no tienen la calidad suficiente para limpiar y lubricar los ojos.

Te damos algunos consejos para la irritación de los ojos en la piscina y evitar, en la medida de lo posible, que nuestros ojos se enrojezcan en la piscina:

No entres en la piscina sin gafas

El uso de las gafas es esencial para evitar la irritación de los ojos, pues es la barrera adecuada para proteger la película lagrimal y evitar que enrojezcan los ojos.

Limpia los ojos al salir de la piscina

Es importante lavarse la cara con agua limpia o con suero fisiológico, prestando especial atención a los párpados y las pestañas para retirar los restos de cloro de tus ojos, y evitar que entre en ellos una vez que te has quitado las gafas.

Utiliza lágrimas artificiales

Una vez que te has duchado y eliminado todo el cloro y los productos químicos que pueden irritar tus ojos, refréscalos con lágrimas artificiales. Con ellas conseguirás mantener la película lagrimal y evitarás que te piquen y escuezan.

Mantente hidratado

Aunque no lo creas beber líquidos también es bueno para la hidratación de tus ojos.

Evita llevar lentillas para cuidar los ojos en la piscina

Tanto si nadas en una piscina o en el mar, incluso si entras en un jacuzzi,  las lentillas puede albergar una serie de bacterias que pueden producirte una conjuntivitis. Además en los ambientes húmedos hay abundantes protozoos (amebas), que pueden adherirse a las lentillas y provocar una infección muy grave en el ojo.

En definitiva, la natación, es un deporte que nos ayuda a mantenernos en forma y también a relajarnos y desconectar de los problemas del día a día, por tanto es un deporte perfecto que puedes practicar a cualquier edad sin olvidar, la importancia de controlar la irritación de los ojos.