Que se nos puedan aclarar los ojos, tiene un carácter benigno. El color de nuestros ojos está determinado por la cantidad y la distribución de melanina en el iris (membrana coloreada y circular del ojo). Si nuestro iris tiene una gran concentración de melanina, la misma que da color a piel y cabello, el de nuestros ojos será más oscuro, mientras que a menor concentración serán más claros.

En ocasiones podemos notar que su coloración cambia un poco y la mayoría de las veces no tiene importancia. Incluso nos puede parecer original y atractivo. Sin embargo, es algo a lo que debemos prestar atención si notamos que el cambio de color en uno o en ambos ojos se produce de forma brusca. En este caso, se recomienda acudir al oftalmólogo, pues puede deberse a alguna patología ocular.

¿Por qué se nos pueden aclarar los ojos a lo largo de nuestra vida?

A lo largo de nuestra vida, se pueden aclarar los ojos debido a que el iris, que es un músculo que se contrae constantemente para poder regular el paso de la luz, puede hacer que notemos ligeros cambios de tonalidad por ese movimiento de contracción constante.

Los notamos más en verano por el incremento de la luz en el ambiente, sobre todo cuando nos da el sol de frente, y son más evidentes en las personas que tienen los ojos marrones claros o verdes.

El color de ojos de los recién nacidos

Seguramente también te hayas dado cuenta de que casi todos los recién nacidos tienen los ojos claros. Esto es así porque las células que generan la melanina son todavía inmaduras y apenas la producen. Pero conforme pasen los meses producirán más cantidad de melanina, cambiando los ojos de color y adquiriendo su coloración definitiva. Aunque los padres tengan los ojos oscuros, los hijos si pueden tener los ojos azules.

El envejecimiento puede aclarar los ojos

Los ojos también pueden cambiar de color en personas adultas debido al paso del tiempo. A medida que los ojos envejecen debido a las modificaciones en la producción de la melanina o, en el caso de algunas personas, por causas genéticas, se produce un cambio gradual de color. A veces los ojos más claros se oscurecen ligeramente y los oscuros se vuelven más claros.

Igualmente, en edades avanzadas, pueden aparecer depósitos de lípidos en la periferia de la córnea, lo que se conoce como arco senil, que clarea en forma de anillo en tono blanco-grisáceo la zona donde se produce la acumulación de la sustancia.

Si bien esto es algo común en el 60% de las personas de entre 40 y 60 años, y prácticamente en todos los mayores de 80 años, conviene consultar con el oftalmólogo para confirmar a qué puede deberse y descartar cualquier otra complicación o enfermedad ocular.

Otras causas que pueden aclarar los ojos

Sin embargo, el cambio de coloración también puede producirse por razones que no son benignas. Entre los trastornos que pueden causar cambios en la coloración están algunos tipos de glaucoma, la administración de algunos medicamentos para tratarlos, los traumatismos en la cabeza o en los ojos, las inflamaciones oculares o las enfermedades autoinmunes.

Pero además, hay enfermedades oftalmológicas específicas que pueden provocar cambios de coloración con más frecuencia:

  • Heteronomía adquirida.
  • Uveítis Heterocrómica de Fuchs.
  • Síndrome de Horner.
  • Glaucoma pigmentario.

¿Es cierto que los ojos claros son más sensibles que los oscuros?

Hablando del color de los ojos, hay que desmentir la creencia de que los ojos claros son más sensibles que los oscuros. Esto no tiene fundamento ni base científica, la sensibilidad no depende del color del ojo en sí mismo, sino de la baja cantidad de melanina que se encuentra en su fondo, algo que si bien es más frecuente en los ojos con iris más claros, no siempre es así en todos los casos.

Además de controlar los cambios de coloración de nuestros ojos, no debemos descuidar su protección, siguiendo los consejos para cuidar tus ojos que indican los especialistas sobre el uso de gafas de sol homologadas y de gafas protectoras en caso de realizar labores o tareas de bricolaje o de riesgo para su seguridad.