Consejos para hacer la compra si estamos a dieta

Durante los meses de verano todo son tentaciones: terracitas, barbacoas, cenas con amigos… y supermercados. Sí, las grandes tentaciones que encontramos en los supermercados también pueden arruinar nuestra dieta o el objetivo que nos hemos marcado adelgazar unos kilos.

Los supermercados no solo están diseñados para satisfacer nuestras necesidades sino también para crearlas, de manera que solemos salir con muchos más productos de los que queríamos, algunos de ellos hipercalóricos. Por eso, si quieres hacer una compra saludable y no caer en la tentación, ten en cuenta las siguientes recomendaciones.

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Consejos para hacer la compra con alimentos saludables

Haz una lista y cíñete a ella. Esta recomendación es un clásico, pero lo cierto es que las personas que van a un supermercado sin una lista compran muchos más alimentos de los que realmente necesitaban. Prepara tu lista de productos saludables y, lo que es más importante, cíñete a ella.

Ve  a comprar con el estómago lleno. Si vas con hambre, probablemente empieces a salivar nada más atravesar la puerta y te conviertas en la gran víctima de todos y cada uno de los pasillos.

Compra en tiendas pequeñas. En espacios más grandes, grandes tentaciones. Es mejor comprar en tiendas pequeñas, donde probablemente la variedad sea menor y nos veamos menos expuestos a tentadores productos que no necesitamos.

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Evita los pasillos conflictivos. A veces resulta imposible ignorar la gran cantidad de productos que abarrotan las estanterías de los pasillos. Si ya conoces el supermercado al que vas a ir a comprar, ve al grano y evita los pasillos más problemáticos: los de bollería, dulces y productos procesados ricos en grasas saturadas.

Date al verde. Las ensaladas son refrescantes, sabrosas y fáciles de preparar. Aprovecha estas semanas calurosas para disfrutar de ensaladas variadas pero ten cuidado con los condimentos, que pueden añadir muchas calorías innecesarias.

Si quieres dulce, apúntate a la fruta. Darse un capricho de vez en cuando está bien, pero recurrir al chocolate, los helados y los bollos de manera sistemática terminará arruinando tu dieta. Si quieres algo dulce pero sin añadir grasa y calorías vacías, date un chute de frutas. Ya sean entera o en zumos y batidos, cubrirán tus necesidades de azúcar gracias a la fructosa y te mantendrán alejada de los productos industriales ricos en grasas saturadas.