Obesidad mórbida: Definición OMS

La obesidad mórbida es un tipo de obesidad asociada con un mayor riesgo para la salud que otros tipos de sobrepeso, pues corresponde con un exceso que superan los 45,5 kilos o un 100% por encima del peso que deberíamos tener. Así, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera el exceso de peso en general, aunque en especial la obesidad mórbida como un problema grave de salud y la define como una acumulación anormal o excesiva de grasa.

¿Qué significa obesidad mórbida?

Al hablar de qué significa tener obesidad mórbida, entran en juego diversos factores no solo a nivel de salud física, mental y psicológica. La obesidad en general y la obesidad mórbida en particular, son afecciones que implican consecuencias negativas y crecientes tanto personales y familiares como sociales. Al hablar de enfermedad de obesidad mórbida, no hablamos solo de una cuestión de kilos, sino de un desencadenante de otras enfermedades asociadas. Por tanto, es importante tener claro que tener obesidad mórbida no es sólo una cuestión estética: es algo muy serio, pues el exceso de peso favorece la aparición de muchas enfermedades cardiovasculares, respiratorias, musculares, etc. Por ejemplo, las personas afectadas por este notable exceso de peso relacionado con la obesidad, pueden desarrollar gradualmente una hipoxemia (disminución de oxígeno en la sangre) y problemas con la apnea de sueño (paros respiratorios periódicos mientras se duerme), entre otros.

Causas de la obesidad mórbida

En la obesidad intervienen muchos factores: genéticos, ambientales, metabólicos y endocrinológicos. No obstante, al hablar de las causas más comunes de obesidad mórbida, podemos mencionar:
  • Mala alimentación o consumo excesivo de calorías

  • Factores genéticos o físicos que generan su aparición, como trastornos tiroideos.

  • Falta de actividad física

Además, no podemos olvidar los factores socioeconómicos o circunstanciales de cada persona. Como por ejemplo, la existencia de enfermedades que inducen a la manifestación de obesidad, algunos tratamientos farmacológicos, el estrés crónico, la falta de sueño o dejar de fumar suelen ser factores de riesgo de la obesidad. Por lo que también deben ser tenidos en cuenta a la hora de evaluar las causas y síntomas de obesidad, y no solo poner el foco en el desequilibrio energético entre las calorías consumidas y las calorías gastadas; sino hacer un análisis de todo el conjunto. Es importante tener en cuenta todos estos factores a la hora de analizar las causas de obesidad mórbida. Por eso, para detectarla a tiempo y combatirla hay que ponerse en manos de médicos especialistas.

La desmotivación, una de las causas de la obesidad mórbida

Una vez que se empieza a engordar y a coger kilos de forma desorbitada se suele entrar en una espiral de la que es difícil salir, ya que la depresión, la desmotivación y la falta de alicientes son compañeros de viaje hacia la obesidad mórbida.

¿Cuándo se considera obesidad mórbida?

¿Y cómo saber si tengo obesidad mórbida?

Para saber si una persona padece obesidad se cuenta con el índice de masa corporal (IMC), un cálculo aproximado de la grasa corporal que se obtiene dividiendo el peso en kilogramos por el cuadrado de la talla en metros. Si este índice es superior o igual a 30, se considera que esa persona padece obesidad, y si es igual o mayor a 40, se denomina obesidad mórbida. Este tipo de obesidad es el que supone un mayor riesgo para la salud. Las cifras de 2014 son alarmantes, según la OMS, hay de 600 millones de personas adultas obesas en todo el planeta, el 13% de la población adulta, lo que convierte a la obesidad una epidemia a nivel mundial.

Consecuencias de la obesidad mórbida

Tener sobrepeso o ser obeso mórbido tiene grandes desventajas, sobre todo cuando se ha alcanzado un IMC que supera 40. En esa situación, nos enfrentamos a la obesidad mórbida, un problema que afecta a nuestra vida laboral, social, familiar y de pareja, puesto que los kilos de más no nos dejan llevar una vida adecuada. Las consecuencias de la obesidad mórbida pueden llegar a ser graves, porque una persona con obesidad tiene más riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares, diabetes y enfermedades del hígado y de los riñones, además de diversos tipos de cáncer. De hecho, un estudio del National Cancer Institute (NCI) publicado en PLOS Medicine, reveló que la obesidad extrema puede acortar la esperanza de vida hasta en 14 años.

Tratamientos de la obesidad mórbida

Cómo combatir la obesidad mórbida: con tratamientos específicos

Lo primero que hay que hacer es ponerse en mano de un equipo de especialistas que valore nuestra situación y nos ayude y acompañe para hacerle frente. En los casos de obesidad mórbida se recomienda recurrir a la cirugía bariátrica. Gracias a las distintas técnicas de reducción de estómago disponibles se puede reducir la capacidad del estómago y mejorar nuestro estado de salud. El bypass gástrico es una de las técnicas de cirugía bariátrica que más se emplean. Consiste en dividir el estómago en dos partes y una de ellas se une al intestino delgado. Con esto se consigue un doble objetivo: reducir el tamaño de estómago y llenarnos antes y absorber menos nutrientes. Además, se trata de un procedimiento que se puede hacer por vía laparoscópica y con el que puedes perder hasta el 75 por ciento del sobrepeso. Según la Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad Mórbida y de las Enfermedades Metabólicas, para los casos más graves de obesidad mórbida existen tratamientos farmacológicos y quirúrgicos que permiten conseguir adelgazar mucho peso, y mantenerlo a lo largo de los años. Estos tratamientos, que deben ser prescritos por especialistas, siempre tienen que ir acompañados por cambios en el estilo de vida y cambio de la dieta. Entre estos tratamientos se encuentra la cirugía bariátrica, de la que se obtienen resultados positivos a largo plazo, tanto en la pérdida de peso como en el control de los factores de riesgos antes mencionados. Eso sí, si se establece una reeducación alimentaria y un cambio en el estilo de vida los resultados son aún mejores.

Tipos de obesidad mórbida

IMC y la obesidad mórbida

El Indice de Masa Corporal (IMC) es la forma de medir la cantidad de grasa corporal: IMC = peso/estatura² , medida en Kg/m²; en función de este análisis  del peso y otros factores podemos definir los tipos o grados de obesidad mórbida. Un valor superior a 39 en el IMC (Índice de Masa Corporal) es un indicativo coherente de este tipo de obesidad.

Grados de obesidad mórbida

Según la Organización Mundial de la Salud y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad, los grados de obesidad se clasifican de este modo:
  • Normopeso, si el IMC es de 18,5-24,9
  • Sobrepeso (no obeso), si el IMC es de 25 a 29,9
  • Obesidad grado 1 (de bajo riesgo), si el IMC es de 30 a 34,9
  • Obesidad grado 2 (riesgo moderado), si el IMC es de 35 a 39,9
  • Obesidad grado 3 (de alto riesgo, obesidad mórbida), si el IMC es igual o mayor a 40
  • Obesidad grado 4 (obesidad extrema), si el IMC es igual o mayor a 50
En la población infantil o juvenil, se suele aplicar un reductor del 85-97% del IMC para tener en cuenta el factor edad y sexo.