Para responder a esta pregunta debemos tener claro qué entendemos por uno y otro. Actualmente existe una definición consensuada de abortos de repetición, o también pérdida gestacional recurrente, y es la existencia de dos o más abortos clínicos antes de la semana 22 de embarazo, consecutivos o no. Por tanto, es importante puntualizar dos cuestiones: una, no se tienen en cuenta los abortos bioquímicos (es decir aquellos en los que la prueba de embarazo ha dado positivo pero no se ha llegado a ver el mismo en ecografía), y dos, se acepta que entre el/los abortos pudiera haber un embarazo con recién nacido sano.

¿Qué relación tiene la infertilidad con los abortos?

Por su parte la infertilidad es, en sentido estricto, la incapacidad de lograr un recién nacido viable tras haber logrado, al menos, dos embarazos consecutivos. Por lo tanto, la mujer que haya sufrido abortos de repetición consecutivos se encontrará en una situación de infertilidad. Sin embargo, en un sentido práctico hablamos de infertilidad en un sentido más genérico para referirnos a la imposibilidad de conseguir un embarazo, eliminando así el término esterilidad.

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Por tanto nos vamos a referir a una mujer que, habiendo tenido abortos de repetición, no consigue quedarse embarazada de nuevo.

Nos encontramos ante una de las situaciones más complejas para el especialista, pues a la impotencia y frustración por no conseguir que el embarazo progrese se une la incapacidad para concebir de nuevo. Si analizamos el aborto de repetición por separado, hasta no hace mucho las pruebas no permitían conocer una causa más allá de la mitad de las veces, pero los avances en genética han permitido reducir notablemente los abortos de repetición de causa desconocida. Y más aún, como veremos a continuación la causa genética cobra un mayor protagonismo cuando hay una infertilidad asociada.

Abortos de repetición

¿Cuáles son las causas más comunes de los abortos de repetición?

Basándonos en la evidencia científica, tres son las posibles causas de los abortos de repetición: genética, uterina y alteraciones de la coagulación. Otras investigaciones no han demostrado aún ser causa ni su tratamiento ha logrado mejorar a estas pacientes: nos estamos refiriendo a causas inmunes (incompatibilidad HLA-KIR y celiaquía), metabólicas (alteraciones tiroideas, síndrome de ovario poliquístico o diabetes, entre otros), déficit de vitamina D, etc

De ellas, también podrían producir infertilidad las siguientes:

  • Aneuploidia embrionaria: de todas es la única causa demostrada tanto infertilidad como de abortos de repetición. Consiste en que el embrion tendrá un número anormal de cromosomas y, en su mayoría, se debe a su vez a una dotación anómala de cromosomas del óvulo. Esto está ligado íntimamente a la edad: por ejemplo, a los 40 años 1 de cada 4-5 óvulos que produzca la mujer estarán alterados (y, como consecuencia, el embrión). Los embriones aneuploides no implantarán o darán lugar a abortos precoces, pero también podrían evolucionar como es el caso del síndrome de Down (trisomia 21)
  • Fragmentación de ADN en los espermatozoides: el material genético que aporta el espermatozoide es una gran molécula de ADN que puede tener pequeñas roturas. Si tiene muchas roturas, podría dar lugar a aborto o a un mal desarrollo embrionario y su no implantación, si bien esto aún no ha sido claramente demostrado.
  • Utero en “T”: es una malformación de la cavidad del útero, que en lugar de tener su típica forma triangular, está reducida formando una T. Actualmente es una causa bastante reconocida de abortos de repetición, y algunos trabajos han encontrado también asociación con la  infertilidad
  • Endometritis crónica: es una inflamación mantenida del endometrio, en la actualidad se admite que es de causa infecciosa o por alteraciones del microbioma. Suele cursar sin síntoma alguno. Aunque todavía quedan muchas incógnitas por resolver, se ha observado una fuerte asociación con la implantación embrionaria y/o el aborto.

Como veis, cada caso es único y lo recomendado siempre es consultar con el especialista en reproducción que podrá orientar vuestro caso en particular.