Las cataratas en los ojos consisten en un trastorno por el cual el cristalino se vuelve opaco, lo que impide ver correctamente. Aparecen como consecuencia del proceso natural de envejecimiento y es un problema en aumento debido, principalmente, al incremento de la esperanza de vida.

Es muy probable que todos desarrollemos cataratas en los ojos en algún momento de nuestra vida. De hecho, se estima que cerca del 50% de las personas de 75 años tienen cataratas.

Origen de las cataratas en los ojos

Si bien la edad es el principal factor de riesgo, las cataratas en los ojos también pueden aparecer como consecuencia de una herida o traumatismo en el ojo, o de la exposición constante a fuertes fuentes de calor.

Los profesionales que trabajan en la fundición de metales o con maquinaria que genera radiación y calor intenso pueden tener un mayor riesgo de desarrollar cataratas.

Otros factores de riesgo pueden ser la diabetes, algunos medicamentos, como los corticoides, o el tabaquismo.

Síntomas de las cataratas en los ojos

El principal síntoma de las cataratas en los ojos es la visión borrosa, pero también puede aumentar la sensibilidad a la luz y los resplandores por la noche, lo que causa problemas para conducir debido al deslumbramiento que provocan los faros de los coches que vienen en dirección contraria.

Asimismo, en las personas con cataratas es posible que aparezca doble visión o diplopía monocular.

La opacidad generada por las cataratas

La opacidad puede generarse en distintas partes del cristalino y es probable que no nos demos cuenta del empeoramiento de la visión hasta que la opacidad se extienda a la parte central de la lente e interfiera directamente con la visión.

Por ello, es importante que acudamos con regularidad al oftalmólogo para que revise la salud de nuestros ojos y nos ayude a detectar cualquier problema de manera precoz.

Tratamiento para las cataratas en los ojos

El único tratamiento eficaz de las cataratas en los ojos es la cirugía, mediante la cual se extrae el cristalino opaco y se sustituye por una lente intraocular que restablece la visión. Aunque se trata de una intervención segura y eficaz, es importante ponerse en manos de oftalmólogos especializados en este tipo de cirugía que utilicen la tecnología más avanzada.

Tras valorar nuestro caso podrán recomendarnos la técnica quirúrgica más conveniente para nosotros, con las máximas garantías de seguridad.