La catarata es un problema de la vista que afecta aproximadamente a la mitad de las personas mayores de 65 años.

En el caso concreto de nuestro país, se estima que 4 de cada 10 españoles las sufre alrededor de los 60 años. Asimismo, esta patología ocular supone la principal causa de ceguera evitable en el mundo.

En España se estima que 4 de cada 10 sufre cataratas a partir de los 60 años.

¿Qué son las cataratas?

La catarata afecta al cristalino, la lente natural del ojo, que está situada detrás de la pupila y cuya función es la de cambiar el enfoque para objetos lejanos y cercanos. En condiciones normales, el cristalino es transparente.

Sin embargo, debido principalmente al proceso natural del envejecimiento, aunque pueden intervenir otros factores como, por ejemplo, una lesión, la diabetes o el estrés oxidativo, pierde esa transparencia que le caracteriza y se vuelve opaco.

Síntomas de las cataratas

  • Visión borrosa, nublada, difusa o velada.
  • Pérdida de la intensidad de los colores.
  • Visión deficiente durante la noche, sobre todo al conducir, causada por los efectos de las luces brillantes.
  • Percepción de halos alrededor de las luces.
  • Visión doble en un solo ojo.

La mala noticia es que, al tratarse de un proceso natural, las cataratas no se pueden prevenir. La buena, es que es posible solucionarlas de forma definitiva y efectiva con una sencilla operación. De hecho, actualmente, la cirugía de la catarata es uno de los procedimientos quirúrgicos más comunes (cada año se realizan en el mundo alrededor de 22 millones de intervenciones de este tipo).

¿En qué consiste la operación de cataratas?

La operación de cataratas puede realizarse a cualquier edad y es una intervención segura e indolora. Cuando una persona tiene cataratas en ambos ojos, primero se realiza la cirugía en un ojo y se espera a que cicatrice (2 semanas habitualmente) y cure correctamente para luego operar el otro ojo.

La operación de cataratas puede realizarse a cualquier edad y es una intervención segura e indolora. Cuando una persona tiene cataratas en ambos ojos, primero se realiza la cirugía en un ojo y se espera a que cicatrice (2 semanas habitualmente) y cure correctamente para luego operar el otro ojo.

¿Cuánto dura la operación de cataratas?

La operación de cataratas dura aproximadamente treinta minutos. Y es un procedimiento ambulatorio, esto quiere decir que el paciente regresa a su casa el mismo día de la operación, una vez que el especialista en oftalmología ha comprobado que está todo bien.

El paciente está despierto durante la intervención de operación de cataratas y se le aplica anestesia tópica con unas gotas para los ojos, con lo que se evita cualquier dolor o molestia. También se le puede dar un sedante para ayudarle a relajarse.

¿Cómo es la operación de cataratas?

La operación de cataratas consiste básicamente en extraer, mediante una pequeña incisión en la córnea, el cristalino natural, que se vuelve rígido y opaco, y sustituirlo por una lente de material sintético, IOL, por sus siglas en inglés.

¿Cuanto dura la intervención?

La intervención es breve (dura unos 20 minutos aproximadamente), indolora (se hace con anestesia local o tópica) y permite reanudar las actividades habituales tan solo 24 horas después.

Varias opciones para el tratamiento de las cataratas

Tanto esta técnica quirúrgica como la lente intraocular para cataratas que se coloca, han evolucionado mucho en los últimos tiempos, y actualmente hay varias opciones entre las que elegir.

Lentes intraoculares en cirugía de cataratas

Estas lentes se diferencian fundamentalmente según la distancia de enfoque de la visión: de cerca, intermedia o de lejos. Los tipos de lentes intraoculares que se utilizan en la cirugía de cataratas son:

Multifocales

Lentes multifocales pueden ser trifocales o bifocales: Las primeras permiten enfocar a tres distancias diferentes (de cerca, intermedia y de lejos), mientras que las bifocales tienen dos focos: uno para ver de lejos y otro, de cerca. Presentan diferentes zonas configuradas con los diferentes enfoques, de forma que el cerebro aprenda a escoger el enfoque correcto de forma automática. Las lentes multifocales son personalizadas, se hacen a medida de cada paciente y entre sus ventajas tienen el hecho de que, una vez operado, se puede prescindir totalmente de usar gafas.

Monofocales

Lentes monofocales: Permiten la visión de lejos (distancias superiores a un metro), pero hacen necesarias las gafas para la visión de cerca o intermedia (en personas con presbicia o vista cansada).

Tóricas

Lentes tóricas: Son lentes multifocales que, además de las cataratas, corrigen también otros problemas de visión, como el astigmatismo. Esto supone un importante avance ya que es muy frecuente que, debido a su edad, los pacientes de cataratas tengan también un defecto refractivo asociado.

Acomodativa

Lente acomodativa: Se caracteriza porque puede moverse o cambiar de forma en el interior del ojo, lo que le permite enfocar a diferentes distancias.

Aunque las cataratas son un problema ocular que está inexorablemente vinculado a la edad y no es posible prevenirlo, sí se pueden adoptar una serie de medidas para, al menos, retrasar su aparición: protegerse frente a las acción de los rayos ultravioleta con gafas debidamente homologadas, incluir en la dieta nutrientes protectores de la salud ocular, como la luteína (espinacas, coles, guisantes…) y acudir siempre a las revisiones con el oftalmólogo.

Al igual que las gafas y las lentillas, la lente intraocular para cataratas tienen diferentes graduaciones. Es el oftalmólogo quien tras medir el largo del ojo y la curvatura de la córnea, selecciona el tipo de lente intraocular para cataratas  más adecuado en función de las necesidades, el estado de salud del paciente y la existencia o no de otros problemas oculares.

Cirugía de cataratas

Hay varias formas quirúrgicas de eliminarlas según el tipo de catarata. Entre las más frecuentes se encuentran:

Facoemulsificación

Con este procedimiento el oftalmólogo hace un pequeño corte en el ojo (2 mm) y rompe la catarata en pequeños trocitos para y luego los aspira. Esto lo hace con un aparato de ultrasonidos.

Cirugía láser ocular 

Se utiliza el láser de femtosegundo para realizar los cortes, ablandar la catarata y sacarla más fácilmente mediante ultrasonidos.

Extracción extracapsular

En este caso, el médico usa un pequeño instrumento para extraer la catarata, casi siempre en una sola pieza. Para esto se realiza un corte grande en el ojo.

Este procedimiento se utilizaba antes de que se apareciera la facoemulsificación, por tanto, ha pasado a ser una técnica poco frecuente, pero excepcionalmente, dependiendo del estado de la catarata y de si la facoemulsificación puede ser problemática se recurre a este tipo de extracción.

En este caso el postoperatorio es algo más largo. Esto es debido a que la incisión es más grande y requiere de puntos de sutura.

Una vez extraída la catarata, se coloca un cristalino artificial (lente intraocular) donde antes estaba el cristalino original. Normalmente, se usa un método de autosellado, es decir, sin suturas porque el corte en el ojo es pequeño y sella por sí solo. En el caso de necesitarse suturas, éstas tendrán que retirarse más tarde.

¿Es necesario eliminar las cataratas?

Necesitamos operar las cataratas, ya que son consecuencia del proceso natural de envejecimiento del ojo que hace que el cristalino se vaya volviendo opaco, empeorando poco a poco la visión. Dependiendo del tamaño o de la localización de la catarata, puede no percibirse. Sin embargo, si el paciente, en especial si tiene más de 60 años, tiene una visión borrosa y siente una gran sensibilidad a la luz entre otros síntomas, es muy probable que tenga cataratas.

¿Se reproducen las cataratas? ¿Vuelven a salir?

No, tras operar las cataratas no se reproducen de nuevo. Sin embargo, la recuperación de la visión tras la cirugía dependerá de la situación de nuestros ojos.

Si un ojo sano que ve el 100 %  pierde visión al padecer una catarata, una vez operado, vuelve a ver ese 100%. Pero, si, por ejemplo, por un deterioro en la retina el ojo ve un 60% y pierde visión por una catarata, después de operar la catarata, como máximo tendrá ese 60% de visión que tenía antes.

Esto quiere decir que el pronóstico visual dependerá del estado de la retina, nervio óptico etc. Por ello, el oftalmólogo examinará cada caso para valorar los beneficios que se pueden obtener del tratamiento.