Dormir con lentillas puede acarrear problemas en nuestra visión. Es cierto que las lentillas son tan cómodas que en ocasiones olvidamos que las llevamos puestas.

¿Quién no ha olvidado quitárselas alguna vez y ha dormido con ellas toda la noche? Aunque parezca algo inofensivo, lo cierto es que llevar dormir con lentillas puede acarrear algunos problemas.

Partes de la córnea

¿Por qué hay que evitar dormir con lentillas puestas?

Los avances en la tecnología de lentes de contacto han hecho que estos se adapten cada vez mejor a la anatomía y las necesidades del ojo. Sin embargo, al ir colocadas sobre la córnea, las lentillas limitan el paso de oxígeno y de lágrimas que nutren e hidratan esta parte del ojo.

La córnea es la capa más externa del ojo, y también el tejido sobre el que se colocan las lentillas, es un tejido sin  vasos sanguíneos, ya que estos entorpecerían la función visual.

La córnea se nutre del oxígeno que recibe directamente del ambiente, y  se hidrata gracias a la lágrima que produce nuestro propio ojo: las lentillas limitan el acceso tanto al oxígeno como a la lágrima, a pesar de que los nuevos materiales son cada vez más permeables.

En definitiva, si alguna vez te has ido a dormir con lentillas, seguramente has notado los efectos de esta falta de oxígeno e hidratación, pues las lentillas se quedan pegadas al ojo provocando que se irrite y enrojezca.

Estos síntomas no son graves y suelen ser pasajeros,  sin embargo pero dormir con lentillas de manera habitual, puede provocar trastornos mucho más graves, incluso afectar a la calidad de la visión.

Lentillas son más recomendables

Algunas lentillas están hechas de materiales especiales que permiten un uso prolongado, ya que oxigenan e hidratan la córnea de manera continuada hasta 30 días seguidos.

Estas lentillas pueden ser especialmente útiles para las personas que por su estilo de vida o profesión deben llevarlas puestas durante muchas horas al día.

El uso prolongado de lentillas se asocia a infecciones oculares graves.

Sin embargo, en general, el uso prolongado de lentillas se asocia a un mayor riesgo de infecciones oculares graves, por lo que es el oftalmólogo suele recomendar un uso limitado de ellas, siempre dependiendo de la característica de nuestro ojo y de nuestras necesidades.

Tipos de lentillas

Lo habitual es que se utilicen lentillas de hidrogel, bien desechables o reutilizables (semanales o mensuales), que proporcionan una excelente visión y se retiran durante la noche para que el ojo descanse.

Este material mantiene el ojo oxigenado e hidratado durante al menos 8 horas diarias. Es muy importante respetar las horas máximas de uso que nos recomiende el oftalmólogo y mantener una buena higiene, de manera que podamos evitar el riesgo de infecciones, irritación y otras molestias.

Consecuencias de dormir con lentillas

Irritación,

Desde dolor, picor, deshidratación y enrojecimiento del ojo. Se debe a esa falta de oxígeno e hidratación que comentábamos, mientras dormimos las lentillas se quedan pegadas al ojo provocando su irritación.

Aumento del riesgo de infecciones oculares

Las lentillas inevitablemente acumulan residuos y microorganismos externos que pueden transmitirse a nuestros ojos cuando nos las ponemos.

Neovascularización corneal

Es decir, crecimiento anormal de los vasos sanguíneos en la córnea como consecuencia de la falta de oxígeno.

A veces no causa síntomas, pero lo habitual es que provoque lagrimeo, enrojecimiento y sensibilidad a la luz.

Si no se corrige es posible que no se puedan volver a utilizar lentillas, creando una intolerancia a lentes de contacto, patología cada vez mas frecuente.

Queratitis o inflamación de la córnea

La queratitis es una enfermedad puede afectar a las capas superficiales o a las más profundas, pudiendo causar en este caso una úlcera corneal.