No hay una edad determinada a la que se deba acudir de forma regular a una revisión oftalmológica.

Los expertos recomiendan que no pase más de un año para acudir a la revisión oftalmológica.

Debido a que visitar de forma regular al médico puede ayudar en un diagnóstico precoz de  parámetros, como la hipertensión ocular,  la aparición del glaucoma.

En el caso de antecedentes la situación cambia y las recomendaciones establecen una revisión oftalmológica completa cada año.

 

La revisión oftalmológica

En la revisiones generales, el oftalmólogo suele hacer una serie de pruebas entre las que se encuentran:

  • Movimiento ocular para valorar cómo está la musculatura del ojo y cómo es el movimiento de los ojos. Además se estudia si los ojos se mueven de forma coordinada en las diferentes distancias.
  • Agudeza visual. Con este examen el oftalmólogo verá hasta dónde puedes ver y con qué nitidez lo haces.
  • Prueba de refracción. Si tienes problemas para ver a cualquier distancia, esta es la prueba que se lleva a cabo para conocer las dioptrías que tienes y poder hacerte unas gafas o unas lentillas.
  • Análisis de la cornea con la lámpara de hendidura. Es una especie de linterna que sirve para analizar el interior del ojo.
  • Estudio de la retina. Se dilata la pupila para ver la retina, los vasos sanguíneos, el humor vítreo y los nervios ópticos.

Edades avanzadas

En edades más avanzadas o cuando se tienen antecedentes familiares hay que hacer una revisión ocular para descartar la presencia de glaucoma, ya que se trata de una enfermedad asintomática en los casos crónicos y que causa dolor cuando el glaucoma es agudo.

La pérdida de visión causada por el glaucoma es irreversible, por lo que se recomienda hacer una revisión anual para tener controlada la presión intraocular y vigilar de forma estrecha la salud del ojo.

También existen otras enfermedades, como la diabetes, en las que es necesario llevar a cabo chequeos oculares periódicos para evitar la aparición de enfermedades como la retinopatía diabética, que produce también pérdida de visión irreversible.

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y las cataratas son otras de las patologías que cuanto antes se diagnostiquen mejor con el fin de evitar secuelas. Mantener una buena salud ocular es tan fácil como realizarse de forma periódica una revisión oftalmológica en las que nos hagan un chequeo anual de nuestros ojos y valoren su estado de salud.