Aunque en la actualidad la mayoría de las intervenciones que se realizan son rápidas y seguras, los pacientes no están exentos de posibles riesgos de la cirugía láser ocular.

Riesgos de la cirugía láser ocular

La salud de nuestros ojos es muy importante, y cuando empezamos a pensar en si podemos operarnos de miopía, astigmatismo, etc, nos asaltan numerosas dudas.

En general las complicaciones en la cirugía láser ocular son poco frecuentes, pero debemos tener en cuenta que cada caso es único, y no todas las personas tienen el mismo postoperatorio.

Asimismo, en ocasiones, la cirugía no resulta un éxito, pues el paciente puede notar que su visión no tiene la misma calidad que la que poseía antes de la operación.

Para corregir esa pérdida de agudeza visual, no queda más remedio que someterse a una segunda cirugía láser de retoque, que también es necesaria para corregir casos de dioptrías residuales:

Posibles complicaciones de la cirugía láser ocular

Entre las complicaciones o riesgos de la cirugía láser ocular, que pueden presentarse después de una cirugía ocular láser se encuentran los siguientes:

  • Molestias o dolor horas y días después de la cirugía: suele ser necesaria analgesia oral además de tratamiento en colirios.
  • Ardor en el ojo: esta incómoda sensación desaparece de manera progresiva.
  • Brillos y auras.
  • Fotofobia, que suele ser transitoria.
  • Halos nocturnos o deslumbramientos.
  • Visión borrosa o turbia, también transitoria.
  • Visión doble: Es transitoria y tiende a desparecer aproximadamente entre 2 y 6 semanas después de la operación.
  • Aparición o empeoramiento del síndrome del ojo seco, a veces de forma grave (el ojo no puede producir lágrimas suficientes). Se corrige con el uso de lágrimas artificiales, y puede persistir meses después de la cirugía o cronificarse.
  • Visión nocturna deficiente por la aparición de destellos alrededor de las luces durante la noche.
  • Manchas rojas en la esclerótica (zona blanca del ojo), que no debe asustarnos ya que desaparecen por si solas sin tratamiento.

Aunque molestos, algunos de estos efectos adversos son transitorios y no revisten ninguna gravedad, y suelen desaparecer entre 24 y 48 horas después de la operación. Sin embargo, otras molestias pueden necesitar de tratamiento.

Tipos de lesiones graves tras la cirugía láser ocular

Asimismo, existen algunas complicaciones graves que pueden presentarse después de la cirugía. Aunque son poco frecuentes, no pueden corregirse en todos los casos:

Alteración del flap corneal

Si la técnica de láser realizada es LASIK, entre las lesiones más graves se encuentra la alteración del flap corneal, el flap es una lámina de tejido de la córnea que el cirujano corta dejando una especie de “bisagra” que le permite levantar y retirar, para aplicar el láser durante la intervención.

Una de las consecuencias graves que puede presentarse es que el flap (la lámina) se mueva (dislocación), y esto puede ocurrir incluso años después de la intervención.

En ocasiones, este movimiento del flap se produce por un traumatismo, bien porque el paciente se ha tocado o frotado el ojo después de la cirugía, o porque se ha dado un golpe. Si esto ocurre es necesario acudir de inmediato al oftalmólogo para su recolocación.

Ectasia corneal

Otra consecuencia peligrosa es que la resistencia biomecánica de la córnea se vea afectada, disminuyendo su resistencia. Con el paso del tiempo, esto puede producir una ectasia corneal, que consiste en que la curvatura de la córnea se va deformando gradualmente. Esta patología es especialmente grave, ya que en su inicio es asintomática, pero con el tiempo puede causar una ceguera parcial o total.

Estos cambios en la biomecánica de la córnea pueden además, dar cifras de tensión ocular que no se corresponden con las reales, haciendo más complicado el seguimiento de pacientes que en el futuro puedan tener hipertensión ocular o glaucoma.

La disminución de la resistencia biomecánica de la córnea no sólo puede causar la alteración del flap, sino que también puede ser un grave problema para los pacientes que tengan una presión intraocular elevada en el futuro.

Otros riesgos de la cirugía láser ocular que pueden presentarse son:

  • Infección: es poco frecuente y se trata con colirios antibióticos. Suele presentarse en las primeras 72 horas después de la operación y puede llegar a ser muy grave.
  • Caída del párpado superior.
  • Queratitis difusa: es un proceso inflamatorio que afecta a la visión. Es poco frecuente y se presenta días después de la cirugía láser. Precisa tratamiento con colirios antiinflamatorios.