La cirugía PRK (photorefractive keratectomy) es una técnica basada en el láser excimer indicada para el tratamiento de la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo.

¿Cómo se lleva a cabo la cirugía PRK?

Para realizar esta intervención primero se retira una pequeña parte del epitelio corneal, luego se aplica el láser para remodelar la córnea y al finalizar se coloca una lente de contacto terapéutica que facilita la cicatrización y regeneración del epitelio removido.

¿Cuándo se comienza a ver bien?

La recuperación de la visión es rápida y gradual, alcanzando el 100% al mes de la intervención, aproximadamente. En la cirugía PRK no se hace corte lamelar, con lo que se evitan sus posibles riesgos. Y el riesgo de ectasia también es mucho menor con la PRK que con el LASIK.

¿Qué es el haze?

Sin embargo, la ablación de superficie tiene un riesgo propio y distintivo: la aparición de haze, tanto precoz como tardío. El haze es la complicación más frecuente de la PRK, se asocia a menudo a regresión de la corrección miópica, y es una amenaza para la visión, porque la turbidez corneal o el astigmatismo irregular inducido pueden reducir la agudeza visual y la calidad visual.

Como el tratamiento del haze no siempre es efectivo, es fundamental prevenirlo. Desde hace más de una década, esto se viene haciendo con el uso intraoperatorio de MMC ( mitomicina 0,02%)

La cirugía PRK está indicada en las miopías de hasta 6 dioptrías  y astigmatismos de hasta 3 dioptrías.

Además, es una técnica apropiada para las personas que tienen una córnea muy fina, plana, curva o irregular, en la que no se puede actuar con otras técnicas, como el LASIK, que implica laminar la córnea para aplicar el láser y luego volver a colocar la lámina en su lugar.

¿Me conviene la cirugía PRK?

En primer lugar es importante ponerse en manos de un equipo de oftalmólogos experimentados que analice nuestro caso y determine, entre otras cosas, el tipo y grado de error refractivo, el espesor y estado de la córnea, y la presión ocular.

Tras analizar todos estos parámetros, el equipo de oftalmólogos que lleva nuestro caso podrá recomendarnos la técnica que mejor se adapte a nuestras circunstancias.

En el caso de la cirugía PRK, debemos saber que los resultados son igual de positivos que los alcanzados con otras técnicas, como el LASIK, si bien el postoperatorio puede ser un poco más molesto y largo.

¿Cómo es el postoperatorio?

Es posible que durante las 72 horas siguientes a la intervención tengamos algo de irritación, picor, lagrimeo y sensación de arenilla en el ojo.

Para disminuir estas molestias el oftalmólogo nos prescribirá colirios antiinflamatorios e hidratantes, así como antibióticos para disminuir el riesgo de infección, e incluso tratamiento para el dolor vía oral tipo diazepam

Es importante no frotarse ni maquillarse los ojos tras la intervención y evitar cualquier actividad laboral o deporte de contacto en el que haya un gran riesgo de sufrir un golpe en el ojo.