Mediante la autoexploración y la mamografía es posible detectar cáncer de mama en sus primeras fases de evolución y aumentar así el éxito del tratamiento.

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en la mujer y en las fases iniciales no suele presentar síntomas; por eso, la prevención y el tratamiento precoces son fundamentales.  El cáncer de mama también existe en varones, pero es mucho menos frecuente que en las mujeres y se relaciona con el aumento de estrógenos (hormonas femeninas).

Formas de detectar cáncer de mama

Los síntomas para detectar el cáncer de mama pueden incluir un bulto en la mama, un cambio de su tamaño o forma, secreciones del pezón o presencia de adenopatías (aumento de tamaño de los ganglios linfáticos).

El cáncer de mama se extiende fácilmente por los ganglios linfáticos y es frecuente que genere metástasis, esto es la extensión del tumor a otros órganos y partes del cuerpo.

Factores de riesgo

Entre los factores de riesgo se encuentran la edad, los antecedentes familiares, tomar anticonceptivos o tener mamas densas. La mayor parte de las alteraciones que pueden indicar la presencia de un cáncer de mama pueden detectarse mediante una mamografía.

¿En qué casos está recomendada la mamografía?

Se recomienda realizar una mamografía anual a las mujeres con antecedentes familiares sin importar la edad para detectar cáncer de mama. En el caso de las mujeres adultas sin antecedentes familiares se recomienda a partir de los 40 años, cada dos años aproximadamente.

Cuando se encuentra alguna alteración en la mama que pudiera ser maligna se realiza una biopsia para extraer una muestra de tejido y analizarla, lo que confirmará o descartará la presencia de un posible tumor.

Tratamiento

El tratamiento del cáncer de mama depende siempre del estadio en el que se detecte y las circunstancias de la paciente. Entre los posibles tratamientos se encuentran los siguientes:

  • Cirugía, que dependiendo del tumor puede ser curativa.
  • Radioterapia, que se recomienda siempre tras la cirugía, después de una mastectomía, en tumores grandes y cuando hay alteración ganglionar. En algunos casos se administra de forma intraoperatoria, es decir, con la cirugía.
  • Quimioterapia en casos avanzados o en los que sea necesario reducir el tamaño del tumor para realizar posteriormente la cirugía.
  • Terapia hormonal, indicada en las pacientes con receptores hormonales positivos.
  • Terapia dirigida con fármacos que actúan exclusivamente sobre las células tumorales sin dañar las células sanas.
  • Mastectomía radical (extirpación de la mama).

Revisiones periódicas

Tras finalizar el tratamiento se deben realizar revisiones periódicas para evitar recidivas y la aparición de otros tumores en la mama o en el resto del organismo.

El cáncer de mama requiere un abordaje integral e individualizado, por lo que es importante acudir a un centro especializado que cuente con un equipo multidisciplinar de profesionales capaces de dar respuesta a las necesidades de la paciente a lo largo de todo el proceso terapéutico.