Las alteraciones o malformaciones de la anatomía ósea del rostro tienen un impacto importante en la calidad de vida de las personas que las sufren, situación que se ve reflejada tanto desde el punto de vista estético como funcional.

Para resolver estos problemas se cuenta con las ventajas de la cirugía ortognática, que se encarga de modificar las anomalías estructurales de la mandíbula y el maxilar superior, es decir, la que soluciona los defectos en los huesos que visiblemente afectan a la armonía del rostro.

Ante dichos problemas, lo primero que hay que hacer es ponerse en manos de un equipo de profesionales, integrado por un cirujano maxilofacial y un ortodoncista, para que hagan una valoración conjunta.

En un alto porcentaje de los casos se sigue un tratamiento combinado, donde se suele hacer ortodoncia previa a la cirugía ortognática para eliminar las anomalías dentales y que el cirujano maxilar pueda trabajar mejor las estructuras óseas descompensadas. Después se sigue con un tratamiento post-cirugía para conseguir una perfecta oclusión. El objetivo es lograr recuperar la armonía del rostro y la funcionalidad perdida.

Técnicas de cirugía ortognática

Para ello, debes saber que existen diversas técnicas que se emplean en la cirugía ortognática. Las que más se hacen te las detallamos a continuación:

  • Mentoplastia

Es la que se hace para dar forma a la mandíbula. Para una mentoplastia, se pueden utilizar prótesis o la propia grasa del paciente si se necesita rellenar, pero también se puede reducir el tamaño con pequeños cortes en el maxilar que luego se fijan con tornillos o placas.

  • Cirugía solo maxilar

La cirugía maxilar es cuando se interviene solo el hueso maxilar porque existe una descompensación que no se puede solucionar solo con ortodoncia.

  • Cirugía solo mandibular

Esta cirugía ortognática se emplea para conseguir una adecuación entre el maxilar y la mandíbula, interviniendo solo la parte de debajo de la boca.

  • Cirugía bimaxilar

Es cuando se intervienen las dos estructuras óseas alteradas, tanto la mandibular como la maxilar. La cirugía bimaxilar es la que más tiempo se tarda en hacer, alrededor de hora y media, puesto que están implicadas diversas estructuras.

  • Cirugía bimaxilar más mentoplastia

En esa intervención el objetivo es mejorar la mandíbula, el maxilar y el mentón. La indicación es en pacientes que tienen un visible crecimiento de la mandíbula y un maxilar pequeño, con lo cual los signos visibles son notorios.

  • Ortodoncia leve

Es cuando los dientes están excesivamente juntos, sin llegar a estar superpuestos.

  • Ortodoncia moderada

Se utiliza cuando hay apiñamiento dental, dientes (suelen ser los caninos) incluidos, en grandes correcciones de los dientes y cuando los de arriba se solapan en exceso con los de abajo.

Ventajas de la cirugía ortognática

Los pacientes que más se pueden beneficiar de la cirugía ortognática son los que tienen:

Mordida abierta

Mordida abierta Aparece cuando una persona es incapaz de cerrar bien la boca porque no le coinciden los dientes de arriba con los de debajo. Además de un problema estético, la mordida abierta produce ceceo, complicaciones respiratorias y alteraciones en la deglución.

Sonrisa gingival

No es que estén todo el día sonriendo; las personas con sonrisa gingival tienen un defecto en el maxilar que hace que muestren una cantidad de encía mayor de lo normal. En líneas generales, las personas con sonrisa gingival tienden a mostrarse retraídas y a no querer sonreír, porque se agrava aún más el problema. La autoestima suele verse minada en estas personas.

Asimetría facial

El rostro humano no es totalmente simétrico, pero esa asimetría es imperceptible en la mayoría de los casos. Cuando la asimetría es muy evidente y un lado de la cara está descompensado con respecto al otro, podemos hablar de asimetría facial.

Prognatismo mandibular

El prognatismo mandibular es cuando la mandíbula sobresale de la armonía del rostro por su gran tamaño, hace que no esté alineada dentro de la cara y da la sensación de que se sale para fuera. Además de los problemas funcionales, los estéticos son muy notables.

Retrognatia mandibular

Es casi el caso contrario al prognatismo; es decir, que la retrognatia mandibular es cuando apenas se percibe que hay mandíbula. Las personas con este problema suelen desarrollar también apnea del sueño, situación que les impide respirar bien y descansar adecuadamente.