La rinoplastia se ha convertido en un procedimiento quirúrgico muy demandado en los últimos años gracias a los grandes avances en la técnica, que permiten alcanzar unos resultados naturales y que se ajustan  perfectamente a las expectativas de los pacientes, que además, se recuperan antes y mejor del post-operatorio.

La Rinoplastia o cirugía de nariz

Tras una primera consulta gratuita de valoración, los especialistas realizan un análisis exhaustivo de cada paciente para determinar la técnica que mejor se acomoda a los objetivos y expectativas del paciente, combinando la parte funcional y la estética en un sólo procedimiento.

¿Cómo quedará nuestra nariz? Compruébalo antes de la operación

Las nuevas tecnologías de la imagen nos permiten poder generar simulaciones virtuales muy cercanas a la realidad para conocer, cómo sería el resultado final tras una cirugía de nariz. Estas simulaciones en 2D o en 3D permiten:

  • Hacer un análisis exhaustivo de la morfología nasal de los pacientes.
  • Conocer aquellos detalles subsidiarios de corrección.
  • Simular los resultados que los pacientes van a obtener.

De esta forma, con una simulación virtual, los profesionales podrán trabajar con más exactitud sobre lo que quieren modificar los pacientes, quienes, por su parte, también podrán definir o modificar sus objetivos antes de la intervención.

La Rinoplastia abierta

Supone no sólo abordar la nariz desde dentro, sino también la columelar permitiendo modificar todas las estructuras de la nariz, acomodando no sólo el dorso nasal, sino también la punta, domo, narinas y columela para alcanzar los resultados naturales deseados por los pacientes. Este método permite obtener un resultado más previsible que en la técnica cerrada.

La Rinoplastia cerrada

Supone corregir todas las estructuras sin necesidad de incidir sobre la columela, y por tanto, no dejando cicatrices visibles. En la actualidad, no se puede entender la modificación de la forma estética de la nariz sin el análisis de la función nasal, puesto que la rinoplastia no sólo es una técnica remodeladora, sino que también lo puede ser funcional.

La cirugía de nariz o rinoplastia habitualmente no requiere hospitalización (régimen ambulatorio) y se realiza mediante anestesia general para tener en todo momento controlada la función respiratoria. En los casos menos complejos (punta nasal), es posible realizarla mediante anestesia local más sedación.

Un aspecto a tener en cuenta en relación a los resultados de esta intervención, es que el resultado definitivo no se obtiene hasta pasados varios meses debido a una cierta inflamación nasal que va disminuyendo paulatinamente.

Más allá de la cirugía de nariz, uno de los procedimientos quirúrgicos más demandados últimamente es la Perfiloplastia, entendida como la modificación del perfil de la paciente, ya que incluye no sólo el remodelado de la forma nasal, sino también del mentón.