Cuando una pareja está siguiendo un procedimiento de reproducción asistida puede ocurrir que los especialistas consideren que el hombre debe someterse a una biopsia testicular. Se trata de una prueba sencilla que se realiza con una doble finalidad: por un lado, diagnosticar y analizar, mediante estudios morfológicos o genéticos, las causas que pueden estar detrás de una escasa producción de esperma o de la mala calidad de los espermatozoides. Por otro, extraer espermatozoides que posteriormente se utilizan para fecundar los óvulos, en el contexto de una fecundación in vitro (FIV).

Fundamentalmente, hay dos tipos de biopsia testicular: abierta y por aspiración o punción.

En la biopsia testicular abierta se hace una pequeña incisión de 2-3 cm en el testículo (generalmente en ambos) a través de la piel para extraer una pequeña muestra de tejido testicular. Permite obtener muestras de distintas zonas del testículo, aumentando así la posibilidad de encontrar más espermatozoides. Una vez obtenido, el tejido se envía fraccionado a un laboratorio para analizarlo, con distintos objetivos:

  • Descubrir posibles causas de infertilidad masculina.
  • Comprobar que la producción de esperma es correcta.
  • Obtener espermatozoides cuando las vías seminales están obstruidas por distintas causas.

Biopsia testicular para FIV

Cuando a través de esta prueba se obtienen espermatozoides, éstos pueden congelarse para una FIV posterior o utilizarse directamente mediante una inyección intracitoplasmática (ICSI), una técnica empleada en aquellas FIV en las que hay un factor elevado de infertilidad masculina (baja producción de esperma, vasectomía…).

En la biopsia espermática abierta se aplican un par de puntos de sutura (son reabsorbibles): uno en la herida del testículo y otro para cerrar el corte de la piel. Se realiza en un centro médico u hospitalario, dura entre 20 y 30 minutos y al paciente se le seda totalmente, por lo que esta biopsia testicular no produce dolor ni molestia alguna.

En el caso la biopsia testicular por aspiración, el procedimiento es más sencillo: se realiza en la consulta del médico y consiste en la introducción de una aguja especial en el testículo con el objetivo de aspirar directamente los espermatozoides. Aunque se aplica anestesia local, puede producir alguna molestia (similar a la del pinchazo de un alfiler). Aunque tiene la ventaja de que la zona afectada del testículo es mínima, y por tanto el daño es menor, el número de espermatozoides es inferior al que se consigue con la técnica abierta.

Biopsia testicular: postoperatorio y recuperación

El cuanto al postoperatorio de la biopsia testicular, en ambas técnicas pueden producirse molestias y/o dolor en los días posteriores. Para aliviarlas se puede recurrir a analgésicos (excepto aspirina y otros que contengan ácido acetilsalicílico). También puede aparecer una pequeña inflamación, malestar general y un cambio en el color de los testículos. Para reducir la hinchazón y la incomodidad se puede aplicar una compresa fría en la zona. Todos estos síntomas son normales, teniendo en cuenta que la zona testicular es muy sensible.

Durante el periodo de recuperación de la biopsia testicular, que suele durar aproximadamente una semana, se deben seguir una serie de recomendaciones:

  • Llevar en la zona un suspensorio durante los días siguientes a la intervención.
  • Hacer reposo relativo.
  • Mantener la zona lo más seca posible.
  • Evitar la actividad sexual durante 1-2 semanas.

Respecto al precio de la biopsia testicular, depende de cuál de las dos técnicas se trate, del centro dónde se realice y de si va acompañada o no de otras pruebas, pero como media, el coste oscila entre los 750 y los 2.000 euros.

Cómo preparar la consulta con un especialista

Aunque se considera una intervención menor, debes tener en cuenta una serie de cuestiones antes de someterte a una biopsia testicular, las cuales es recomendable que consultes con el médico:

  • Cuál de las dos técnicas te va a realizar.
  • Qué recomendaciones debes seguir antes de la intervención (la más importante es evitar el ácido acetilsalicílico durante una semana antes de la intervención).
  • Si tomas algún tipo de medicación, pregúntale si es compatible con la prueba.
  • Qué tipo de anestesia te va a aplicar.
  • Si debes ir acompañado el día de la prueba (es lo recomendable, ya que se desaconseja conducir después de la intervención).
  • Qué fármacos tomar si se produce dolor después de la biopsia.
  • Cómo utilizar el suspensorio que hay que llevar después.
  • Las posibles complicaciones (puede producirse sangrado o infección) y cómo actuar si se presentan.