Una diabetes bien controlada no tiene por qué afectar a la fertilidad, salvo que la mujer presente otras complicaciones o enfermedades relacionadas con la fertilidad, como por ejemplo el síndrome de ovario poliquístico, que afecta a entre el 7% y el 12% de las mujeres con diabetes tipo 1.

Diabetes y fertilidad

Además, la diabetes por sí sola no es un factor que implique problemas de fertilidad y en el caso de tener que recurrir a un tratamiento de reproducción asistida para conseguir un embarazo, tampoco interfiere en el éxito del tratamiento, sino que la tasa de éxito es similar en personas diabéticas  y en las que no tienen la enfermedad.

Teniendo en cuenta que para todas las mujeres la edad es un factor fundamental a la hora de conseguir un embarazo, en el caso de las mujeres con diabetes será esencial mantener un riguroso control de su enfermedad, tomando la medicación adecuada, haciendo un seguimiento regular de la glucosa en sangre y controlando el peso.

La diabetes

La diabetes es una enfermedad metabólica crónica que se produce cuando los niveles de glucosa en sangre son elevados y el páncreas no puede producir la insulina necesaria para que las células transformen esa glucosa en energía que los músculos puedan utilizar.

Tipos

La diabetes se clasifica en dos tipos, la diabetes tipo 1 el organismo no produce suficiente insulina, mientras que la diabetes tipo 2 sí produce insulina pero bien lo hace en cantidades muy pequeñas o el organismo no puede utilizarla de manera correcta.

 

 

 

 

 

 

 

 

Controlar la glucosa

Es importante tener en cuenta el gran impacto que la diabetes tiene en la salud, ya que si los niveles de glucosa en sangre se mantienen elevados durante mucho tiempo pueden producir graves daños. Sin embargo, muchas personas desconocen que sufren la enfermedad.

De hecho, se estima que el 14% de la población española tiene diabetes tipo 2 y lo desconocen, incluidos mujeres y hombres que desean ser padres. Por ello, la detección precoz y el estricto control de la diabetes son fundamentales.

Este control, junto con un estilo de vida saludable que incluya una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio de manera frecuente, hará que aumenten las probabilidades de éxito del tratamiento de reproducción asistida.