Algunos problemas para conseguir un embarazo tienen su origen en una incompatibilidad genética en la pareja, es decir, problemas que pueden tener el hombre o la mujer, y que les impide procrear.

¿Cuál de los dos tiene problemas genéticos hereditarios?

Cuándo una pareja lleva tiempo intentando concebir sin éxito, puede deberse a diversos factores, entre ellos, la posibilidad de que alguno de los dos tenga una enfermedad genética hereditaria. Pasa salir de dudas, se recomienda realizarse un estudio genético para ver las posibilidades reales que existen de transmisión de la enfermedad.

Tipos de enfermedades genéticas

Algunas enfermedades genéticas se deben a dos copias defectuosas de un gen, una heredada de la madre y otra del padre.

Gracias a los avances conseguidos en la secuenciación genómica, se pueden hacer test genéticos que identifican hasta 600 genes.

Si alguno de esos genes está defectuoso, ya sea en el padre y en la madre, existe un riesgo elevado de transmitir una enfermedad al hijo que tengan en común, sin embargo se puede recurrir a técnicas de fecundación in vitro para eliminar ese gen defectuoso evitando que el futuro bebé lo pueda heredar.

Entre las enfermedades que se pueden detectar gracias a un test genético están:

  • Fibrosis quística.
  • Síndrome de X frágil.
  • Alteraciones en la sangre, como anemia falciforme.
  • Atrofia muscular espinal.

¿Qué información nos da un test genético?

Encontrar enfermedades o anomalías que de otra manera, habrían pasado desapercibidas

Ser portador de un gen defectuoso no tiene por qué tener síntomas visibles y latentes, Gracias a un teste genético, se puede detectar y así, tomar decisiones a tiempo por parte de la pareja.

Ofrecer respuestas a la historia familiar de algunas enfermedades

Gracias a los resultados que arroja un test genético, los pacientes tienen más información sobre el riesgo de desarrollar una patología concreta. De esta manera, en función de los resultados, se puede plantear una u otra alternativa.

¿Cómo se hace un test genético?

Realizar la prueba genética es fácil y sin riesgo, se hace de forma sencilla recogiendo una muestra de saliva o de sangre, dependiendo del test genético que se realice.

Es importante que las personas que se someten a un test genético tienen que estar preparadas y saber que los resultados pueden afectar a su vida y a la de su familia, tanto la actual como futura, Por ello la decisión debe ser tomada de manera consensuada por la pareja.

Si es necesario, deben recurrir a la ayuda de un psicólogo que les acompañe en el proceso, y les ofrezca las pautas adecuadas para evitar problemas que  derive en problemas de pareja.