Es importante conocer las ventajas y desventajas de las extensiones de pestañas antes de someterte a esta técnica. Las extensiones de pestañas son herederas directas de las pestañas postizas que marcaron la moda de hace unas décadas, son un recurso cosmético muy popular y que cada vez más mujeres han incorporado a su concepto de maquillaje o estilismo.

Ventajas y desventajas de las extensiones de pestañas

Ventajas de las extensiones de pestañas

Entre las ventajas que tienen las extensiones de pestañas a nivel estético destacan:

  • Añaden volumen y densidad a las pestañas naturales escasas o poco pobladas.
  • Ayudan a eliminar la expresión de cansancio del rostro.
  • Rejuvenecen la mirada.

Esta técnica consiste básicamente en colocar sobre las pestañas naturales unas pestañas sintéticas con el objetivo de aumentar el grosor y la densidad de las mismas.

¿Cómo se colocan las extensiones de pestañas?

Estas pestañas sintéticas pueden ser de seda o de pelo de visón y se adhieren a las pestañas naturales, una a una, con una pinza específica y mediante un pegamento especial, generalmente cianocrilato de etilo.

Hay varios modelos entre los que elegir, y el diseño es personalizado en cada caso, buscando el tipo de pestaña que se adapte mejor en curvatura, longitud y grosor a la forma del ojo y a los rasgos faciales. Se pueden colocar en todo el párpado o solo en los extremos, rellenando aquellas zonas en las que las pestañas naturales sean más escasas o estén menos pobladas.

Tras la aplicación, hay que esperar un mínimo de 48 horas para mojar las pestañas (protegiendo muy bien zona al lavarte el pelo o la cara).

La aplicación de estas pestañas dura entre hora y media y dos horas, durante las cuales las clientes deben permanecer con los ojos cerrados, para evitar que los vapores u otras sustancias del pegamento pueda penetrar en el ojo.

Aunque depende de la técnica utilizada, las pestañas postizas se mantienen durante aproximadamente un mes, pero su duración viene marcada por el comportamiento de las pestañas naturales: éstas se renuevan cada 6-8 semanas, lo que hace que las pestañas sintéticas se caigan por si solas. Por eso se recomienda hacer rellenos cada 2 o 3 semanas para mantener el efecto deseado.

Consejos tras la colocación de extensiones de pestañas

  • No se recomienda usar máscara de pestañas, porque las sintéticas ya aportan color y volumen, pero te puedes pintar el resto del ojo (sombra, eyeliner).
  • Utiliza siempre para desmaquillarte un tissue (no algodón) y un producto sin aceites, de base acuosa.
  • Si llevas gafas, tenlo en cuenta a la hora de elegir la longitud de las pestañas postizas, ya que el contacto con el cristal puede favorecer que se caigan antes. Y si quieres que te duren más, intenta dormir evitando el roce con la almohada.

Asimismo, es habitual realizar alguna otra técnica antes o después de la extensión de pestañas. Por ejemplo, es frecuente hacer previamente un tinte o permanente para curvar las pestañas naturales de forma que el resultado al colocar sobre ellas las acrílicas sea más homogéneo, natural y duradero.

Por lo general, se trata de un tratamiento que, en principio, no tiene por qué afectar a la salud ocular, aunque está contraindicado en el caso de algunos problemas de la vista (en este caso, hay que consultar al oftalmólogo antes de hacerse una extensión de pestañas), pero es fundamental acudir siempre a centros debidamente cualificados, con profesionales entrenados en la técnica y en los que se utilicen materiales de calidad, desechables e hipoalergénicos, ya que si no se cumplen estas condiciones, la extensión de pestañas pueden suponer un riesgo para los ojos.

Desventajas de las extensiones de pestañas

Ente los efectos colaterales que puede producir esta técnica están:

  • Reacción alérgica al pegamento o a otro de los materiales empleados.
  • Daños en el párpado producidos por el contacto de la pinza al insertar la pestaña.
  • Infección en el párpado o en la córnea.

Evitar posibles riesgos oculares por las extensiones de pestañas

Para evitar estos riesgos, los especialistas en oftalmología recomiendan que, además de asegurarse de que el establecimiento está debidamente cualificado, hay que comprobar que los materiales y los ingredientes empleados son seguros (información que deben proporcionarte en estos centros) y, sobre todo, fijarse en la higiene y en los “modos de hacer” de los profesionales. También es importante estar pendiente de posibles cambios y molestias que puedan aparecer en los ojos tras hacerse una extensión de pestañas. Por ejemplo, si notas enrojecimiento, picor, inflamación o dolor en el ojo después de someterte a esta técnica, es posible que el pegamento u otro material te haya producido una reacción alérgica, por lo que debes acudir lo antes posible al centro a que te las retiren.