Existen varios tratamientos para la obesidad grave  y entre los más solicitados se encuentran los relacionados con técnicas de reducción de estómago sin cirugía. Esto se debe principalmente a que son mucho menos invasivos que los procedimientos de cirugía bariátrica: bypass gástrico, gastrectomía tubular o cruce duodenal. Sin embargo, no es el paciente quien decide el tratamiento, sino que este dependerá de la valoración que el médico haga de cada caso.

Beneficios de las técnicas y tratamientos de reducción de estómago sin cirugía

El principal beneficio de las técnicas de reducción de estómago sin cirugía para adelgazar, es que se tratan de técnicas poco invasivas y más seguras, en comparación con la cirugía bariátrica.

El fundamento u objetivo de esta técnica, es que el paciente coma menos al saciarse antes con la comida, de tal forma que si este tratamiento se acompaña de un programa de ejercicios y una dieta para adelgazar  recomendada por los especialistas médicos, se consigue una pérdida de peso considerable que puede mantenerse en el tiempo si el paciente cambia para siempre su estilo de vida anterior, hacia uno más saludable.

Tipos de técnicas de reducción de estómago sin cirugía

Existen dos técnicas de reducción de estómago que se realizan por vía endoscópica:

Método Apollo

El Método Apollo, uno de los tratamientos de reducción de estómago sin cirugía que mejores resultados ofrece, en los casos de pacientes que presentan obesidad con un índice de masa corporal  entre 30 y 40 (dicho índice se calcula dividiendo tu peso en kilogramos entre tu altura (metros) al cuadrado), es decir que necesitan perder entre 15 y 35 kilos.

Método POSE

El Método POSE (Primary Obesity Surgery Endoluminal o Cirugía Primaria Endoluminal de la Obesidad), es una técnica de reducción de estómago sin cirugía que se realiza por vía endoscópica oral. está indicado, según los expertos, en personas con un índice de masa corporal (IMC) superior a 30, aunque debe ser el especialista en cada caso quien determine qué técnica es la más  adecuada.

¿Cuándo el especialista recomienda la reducción de estómago?

Entre los factores que hay que tener en cuenta a la hora de recomendar una reducción de estómago sin cirugía se encuentran:

  • El peso inicial del paciente y los kilos que debería eliminar para recuperar su salud.
  • Si padece alguna enfermedad relacionada o no con la obesidad.
  • El estado psicológico del paciente, pues esto influirá decisivamente en el éxito del tratamiento.

Al acudir a la consulta, el especialista hará una historia clínica detallada y un análisis de todos los datos obtenidos para determinar si la reducción de estómago sin cirugía es la técnica adecuada para garantizar la pérdida de peso. En el caso de que así sea, existen varios procedimientos eficaces, entre los que se encuentra el Método Apollo.

La importancia del seguimiento tras la reducción de estómago

El Método Apollo requiere un estrecho seguimiento médico, nutricional y psicológico, ya que la intervención debe ir acompañada de una dieta hipocalórica y de la modificación de los hábitos alimenticios. El paciente tendrá que adaptarse al nuevo tamaño del estómago y aprenderá pautas nutricionales saludables que podrá aplicar a largo plazo.

Asimismo, es importante que inicie un plan de actividad física adaptado a sus posibilidades con el fin de incrementar el gasto calórico, mejorar la movilidad y flexibilidad y aumentar la masa muscular.

Consejos tras un reducción de estómago sin cirugía

Todas las dudas que te surjan sobre la operación de reducción de estómago, te las debe resolver tu equipo de especialistas, pero la opinión de personas que ya han pasado por situaciones similares te puede resultar de gran ayuda.

  • El hambre no desaparece de la noche a la mañana: una de las cosas que más se comenta es que los primeros días, a pesar de tener menor capacidad de estómago, se sigue sintiendo hambre, incluso después de haber comido. Esto se puede deber a que como al principio hay que seguir una dieta líquida no consigamos la sensación de saciedad como si comiéramos sólido.
  • El proceso de controlar el hambre: los pacientes que se han sometido a una reducción de estómago con el Método Apollo dicen que el proceso de controlar el hambre se adquiere poco a poco, pero que se consigue. Por eso, la motivación es clave y para eso está el apoyo que recibes del psicólogo. En todo el proceso de tu tratamiento contarás con la ayuda de un especialista que te dará las pautas adecuadas para poder manejar los momentos de debilidad.
  • Se ven los resultados: según la experiencia de las personas que han recurrido al Método Apollo, inician una dieta líquida para adaptarse a la reducción de estómago que se les ha realizado. Posteriormente se incorporan alimentos triturados y finalmente sólidos, el tiempo de cada fase dependerá de la evolución de cada paceinte. Es una dieta similar a los pacientes que se reducen el estómago (gastrectomia tubular) quirúrgicamente pero en el método Apollo en un intervalo de 3  a 5 días te puedes incorporar a tu rutina diaria sin dificultad.
  • Comenzar a practicar deporte: a la hora de reincorporar el ejercicio físico a la vida diaria, los intervenidos con el Método Apollo dicen que, según su experiencia, es mejor empezar poco a poco, caminando unos minutos diarios, que irán aumentando poco a poco siempre siguiendo las recomendaciones de los especialistas.
  • Ser pacientes: por último, recomiendan tener una buena dosis de paciencia, ya que llegar a los objetivos marcados es factible siempre que se sigan las pautas establecidas.