Si ha sido diagnosticado recientemente de cáncer o se encuentra en tratamiento, es importante seguir cuidando la alimentación y mantenerse activo con la práctica de ejercicio físico durante la quimioterapia.

Deporte y cáncer

Algunos estudios han mostrado los beneficios de mantener una actividad física regular; esto no quiere decir que el paciente se deba someter a grandes esfuerzos o practicas deportivas extenuantes, más aún si no tiene costumbre de hacer ejercicio o se encuentra desentrenado desde que le diagnosticaron la enfermedad.

Pero sin duda, incluir alguna forma de ejercicio físico durante la quimioterapia es muy saludable.

Qué tipo de ejercicios pueden hacer las personas con cáncer

Un buen programa de entrenamiento debería incluir ejercicio aeróbico, entrenamiento de la fuerza muscular y estiramientos.

Se recomienda iniciarse de forma progresiva, es decir, ir incrementando la intensidad de los ejercicios a medida que el paciente se sienta cómodo con el programa.

Intentar esforzarse demasiado al inicio, puede conducir a la frustración y el abandono del programa por parte del paciente, por otro lado, si está acostumbrado a rutinas de ejercicio más exigentes en el gimnasio con practicas deportivas de impacto, es probable que en el ejercicio físico durante la quimioterapia, deba disminuir o moderar la intensidad; el objetivo debería ser realizar al menos 150 minutos de ejercicio físico semanal dividido en 3 a 5 días.

Ejercicio aeróbico moderado

El ejercicio aeróbico moderado como por ejemplo, caminar o la bicicleta estática.

Ejercicios de tonificación moderados

El uso de pesas ligeras para el entrenamiento de fuerza, pueden ayudar a mejorar el estado físico del paciente y contribuir a la recuperación.

Varias investigaciones han demostrado que aquellas personas que hacen ejercicio durante la quimioterapia, tienen hasta un 50% menos fatiga que aquellos que no lo hacen.

¿Por qué es conveniente hacer ejercicio físico durante la quimioterapia?

El ejercicio regular es un complemento importante cuando el paciente está inmerso en el tratamiento de quimioterapia porque

  • Mejora el tratamiento antitumoral
  • Mejora la salud cardiovascular.
  • Protege los huesos, incrementa la fuerza muscular, mejora la flexibilidad.
  • Mejora el estado de ánimo.

Además, se ha demostrado que la ganancia de peso durante y después del tratamiento de quimioterapia, aumenta el riesgo de recurrencia tumoral, esto está especialmente demostrado en el cáncer de mama, colon y próstataPor tanto, mantener un peso saludable mediante el ejercicio físico y la alimentación saludable, es muy importante para las personas que padecen o han superado un cáncer.

¿En qué fase del tratamiento debe comenzar el paciente a realizar ejercicio físico?

El ejercicio físico se debería iniciar antes de comenzar el tratamiento antitumoral, especialmente si el paciente es sedentario o ha estado previamente inactivo.

De cualquier modo es importante consultarlo previamente con el oncólogo que está llevando su caso.

Será el médico especialista quién recomendará al paciente cuándo debe comenzar a realizar ejercicio físico, o si lo encuentra apropiado.

Terapeuta físico para pacientes con cáncer

La ayuda de un terapeuta físico con experiencia en pacientes con cáncer, es lo idóneo para que pueda llevar a cabo una evaluación física del paciente, con la posterior elaboración de un programa de ejercicios individualizado, adaptado a sus necesidades y limitaciones particulares.

¿Quieres hablar con un especialista sobre este tema? solicita desde aquí una cita con un médico de Sanitas 

Recomendaciones para practicar ejercicio físico durante la quimioterapia

  • Consulte con su médico antes de iniciar una rutina de ejercicios.
  • El asesoramiento de un terapeuta físico para le elaboración de un programa de ejercicios apropiados y seguros.
  • Si el paciente es una persona sedentaria, lo más conveniente es llevar a cabo ejercicios agradables y fáciles, escuchar música o hacer ejercicio en compañía, pueden ayudar a mejorar la experiencia y pasar un rato agradable.
  • Utilizar ropa cómoda.
  • Inicie su rutina con un calentamiento suave y no olvide realizar estiramientos al finalizar.
  • Hidratarse bien durante y después del ejercicio.
  • En caso de estar recibiendo radioterapia evite las piscinas, estas pueden ponerlo en riesgo de infecciones de la piel o reacciones locales tipo irritación debido al cloro.
  • El yoga o el tai-chi pueden ser una alternativa en caso de no poder realizar ejercicio aeróbico, y aumentará la sensación de bienestar y paz en el paciente.
  • ¡Escuchar al cuerpo! No haga ejercicio si no se encuentra bien y no se exceda en los entrenamientos.