Radiofrecuencia corporal , un tratamiento para la remodelación del cuerpo

Existen muchos tratamientos eficaces para combatir la celulitis, pero algunos, como la liposucción, requieren un postoperatorio específico y un tiempo de recuperación más lento. Por ello, la radiofrecuencia corporal se perfila como una de las mejores opciones para quienes buscan un tratamiento no quirúrgico y eficaz para eliminar la celulitis y la flacidez.

Resultados de la radiofrecuencia corporal

¿Qué es la radiofrecuencia corporal?

La radiofrecuencia corporal consiste en la aplicación de ultrasonidos que producen el calentamiento de la dermis, que es la capa más profunda que se encuentra bajo la epidermis, y del tejido graso o adiposo. Los ultrasonidos se aplican mediante un aparato cuyo cabezal va pasando constantemente por la zona a tratar.

¿Qué resultados podemos obtener con la radiofrecuencia corporal?

La radiofrecuencia corporal promueve la formación de nuevas fibras de colágeno tanto en la dermis como en la epidermis, por lo que mejora la firmeza, la elasticidad y el tono de la piel. También facilita la eliminación de grasa, toxinas y líquidos; incrementa la circulación en la dermis y la piel más superficial y mejora el metabolismo, ayudando así a borrar la tan antiestética ‘piel de naranja’. Para favorecer la eliminación de las toxinas se recomienda beber mucha agua después de cada sesión.

Estos beneficios hacen que la radiofrecuencia corporal también sea un buen complemento para quienes se han sometido a otros procedimientos para adelgazar y quieren mejorar los problemas de flacidez y el aspecto de la piel.

La radiofrecuencia corporal se aplica con mayor frecuencia en la cara interna de los brazos, en los muslos, las nalgas y el abdomen, pero también puede tratar con eficacia la celulitis que se acumula en las rodillas.

¿Cuándo empezamos a notar los resultados?

Los resultados de la radiofrecuencia corporal son visibles desde la primera sesión, lo cual es muy motivador. El especialista será quien determine la conveniencia de este tratamiento y el número de sesiones necesarias, si bien para conseguir los mejores resultados se recomiendan entre 6 y 10 sesiones.

La duración de las sesiones de radiofrecuencia corporal oscila entre 30 y 60 minutos, dependiendo de la extensión de la zona a tratar y las sesiones se suele espaciar en un periodo que varía entre unas tres semanas.

Como hemos indicado antes, una de las principales ventajas de la radiofrecuencia corporal es que se trata de un procedimiento no invasivo, pero además se realiza sin anestesia y tras cada sesión podemos retomar nuestras actividades diarias con normalidad.

Entre las escasas molestias que produce la radiofrecuencia corporal se encuentra el enrojecimiento de la piel, hematomas y una ligera inflamación que desaparecen en poco tiempo. No obstante, para asegurarnos de que es el tratamiento más conveniente para nosotros, es importante que consultemos al especialista, ya que la radiofrecuencia corporal está contraindicada en el embarazo y la lactancia, y en personas con enfermedades cardiovasculares, cáncer, problemas coagulación, marcapasos y prótesis metálicas.