Riñones, uréteres, vejiga y uretra, esos son los componentes principales del sistema genitourinario masculino.

Los riñones son los encargados de fabricar la orina, por donde se eliminan la mayor parte de los productos que no necesita el organismo. Una vez que los riñones han filtrado la sangre, la orina pasa a través de los uréteres  a la vejiga. Allí se va acumulando hasta que está llena y es cuando aparecen las ganas de orinar. A través de otro tubo, la uretra, sale por el pene hasta que se vacía. Para su correcto funcionamiento, hay que beber la cantidad de líquido recomendada, ya que el color de la orina, más clara o más oscura, puede depender del agua que se bebe y del sudor que se produce. Por eso, en verano hay que aumentar la ingesta de líquidos, puesto que gran parte de éstos se eliminan a través del sudor.

La función de los riñones es filtrar la sangre y esto se hace varias veces al día. Y es que son los encargados de eliminar los desechos, controlar el equilibrio de líquidos en el organismo y hacer lo mismo con los electrolitos. Cada riñón contiene un millón de nefronas, que son las que actúan como filtros diminutos para limpiar la sangre.

Por su parte los uréteres son unos tubos de unos 25 centímetros que unen los riñones con la vejiga. En su interior tienen varias capas de tejido muscular que se contraen y relajan alternativamente para dejar pasar la orina sin dificultad.

La vejiga es una especie de bolsa hecha con músculos que se sitúa en la pelvis. Se encarga de almacenar la orina que proviene de los riñones a través de los uréteres. Como está hecha con músculo, aumenta de tamaño a medida que entra la orina. Más o menos puede almacenar unos 600 ml de orina. Al tener ganas de orinar, los músculos se contraen y permiten que la orina salga. Todo este proceso tiene lugar mediante la activación de los nervios que dicen al cerebro que tenemos ganas de orinar y se producen las señales adecuadas para que la vejiga se empiece a vaciar.

La uretra es el tubo por el que sale la orina. Transcurre desde la vejiga hasta el pene. Pero su labor no es solo ser el conducto por el que pasa la orina, ya que también tiene la función reproductiva de transportar el semen. Mide unos 12 centímetros y pasa por la glándula prostática y a través del pene hasta el exterior. Así, es un tubo que comparten el sistema urinario y el sistema reproductor masculino.