La mamografía bilateral es una prueba en la que se utilizan rayos X en bajas dosis para obtener imágenes del tejido de ambas mamas y detectar de manera precoz posibles enfermedades, como el cáncer de mama. Puede indicarse de manera preventiva, como parte de un chequeo rutinario de salud ginecológica, o diagnóstica, cuando se identifica mediante palpación algún bulto o anomalía.

La mamografía bilateral permite explorar los tejidos mamarios en busca de tejidos anormales, calcificaciones y cualquier signo sospechoso, y es la herramienta más útil para la prevención precoz del cáncer de mama. No obstante, la mamografía por sí sola no es suficiente para determinar la malignidad de una lesión, por lo que siempre serán necesarias pruebas complementarias, como la biopsia, que ayuden a confirmar las sospechas halladas en la mamografía.

¿Cómo se realiza la mamografía bilateral?

La mamografía bilateral es una prueba no invasiva que si bien no causa dolor, puede ser un poco molesta, ya que para obtener las imágenes el mamógrafo debe comprimir las mamas. Por lo demás, no requiere preparación, es rápida y ambulatoria, por lo que al finalizar la prueba podrás retomar tus actividades diarias.

Durante la mamografía bilateral, que tiene una duración de unos 15 minutos, debes colocarte de pie frente al aparato de rayos X con el torso desnudo y colocar una mama sobre una placa. Luego, una segunda placa presionará la mama contra la primera, aplastándola con firmeza pero sin causar daño. El procedimiento se repite con la otra mama.

La mamografía bilateral incluye imágenes de las mamas en dos proyecciones: cráneo-caudal (de arriba abajo) y medio lateral oblicua. No obstante, el especialista puede solicitar proyecciones adicionales si fuera necesario.

Resultados de la mamografía bilateral

El informe con los resultados de la mamografía incluye datos sobre la composición del tejido mamario y los hallazgos que se han realizado. En el caso de que se haya detectado algún nódulo, calcificación o formación de otro tipo, indicará su localización y sus características, como por ejemplo el tamaño, distribución, márgenes, forma, etc.

Asimismo, el informe radiológico incluye una clasificación basada en el sistema BI-RADS (Breast Imaging Reporting and Data System), que indica la probabilidad de que un hallazgo pueda ser benigno o maligno.  Este sistema, adoptado en todo el mundo, permite a los especialistas utilizar una terminología y tipo de informe mamográfico común, y categorizar las lesiones según el grado de sospecha.

Mamografía bilateral

El sistema BI-RADS establece seis categorías diagnósticas:

1. Mamografía normal.
2. Alteraciones benignas sin necesidad de seguimiento especial.
3. Alteraciones probablemente benignas, si bien se aconseja seguimiento.
4. Alteraciones sospechosas de malignidad. Es necesario hacer una biopsia para confirmarlo.
5. Alteraciones muy sospechosas de malignidad. Debe confirmarse mediante biopsia.
6. Malignidad confirmada.

Mamografía bilateral con tomosíntesis

La mamografía bilateral con tomosíntesis se realiza con aparato similar a la mamografía, con la diferencia de que es más sensible y ofrece las imágenes en 3D, lo que permite detectar lesiones que pueden pasar desapercibidas o quedar ocultas en la mamografía convencional.

Para obtener las imágenes, el aparato de tomosíntesis cuenta con un cabezal móvil que emite rayos X mientras se desplaza de un lado a otro de la mama formando la trayectoria de un arco. En vez de tomar una sola imagen, desde arriba y lateral, la mamografía bilateral con tomosíntesis obtiene imágenes de secciones de la mama hasta conseguir una única imagen tridimensional con un máximo nivel de detalle. Se elimina así la superposición de tejidos en la imagen, lo que puede causar problemas a la hora de interpretarlas. Según algunos estudios, la mamografía bilateral con tomosíntesis detecta hasta un 40 % más de tumores que la mamografía convencional.

Mamografía bilateral con técnica de Eklund

La detección de lesiones mediante mamografía no resulta fácil en las mujeres con prótesis mamarias, ya que su composición puede dificultar el acceso a la mama u ocultar información importante.

En estos casos, para ver lo mejor posible el tejido mamario se utiliza la técnica Eklund, que consiste en la retropulsión de la prótesis, es decir, en desplazarla hacia atrás para que quede fuera de la placa de compresión y se pueda comprimir la máxima cantidad posible de tejido mamario. La mamografía en mamas con próstesis también implica un mayor número de proyecciones para obtener información.

Aun así, no siempre es posible obtener buenas imágenes de las mamas con prótesis, sobre todo si estas son muy grandes y ocupan un alto porcentaje de la mama.

PREGUNTAS SOBRE MAMOGRAFÍA BILATERAL

A partir de los 40 años, es recomendable hacerse una mamografía cada 1-2 años, mientras que a partir de los 50 debe ser anual. No obstante, las campañas de detección precoz de cáncer de mama, los programas de cribado de cáncer de mama, se centran en las mujeres de entre 50 y 65 años. Pero debido al papel clave de la mamografía en el diagnóstico de este tumor, se está ampliando el rango de edad establecido para mamografías a mujeres más jóvenes de 50 y mayores de 65.

En realidad la técnica más utilizada es la mamografía normal. Aunque en muchos casos se requieren otros tipos de exámenes como la mamografía bilateral, o la mamografía de eklund para las protésis.

Los resultados tardan aproximadamente 15 minutos y la mamografía bilateral causa molestias menores que son tolerables, al hacer una pequeña presión en el pecho. Después de los resultados de la prueba es necesario que el examen lo revise el radiólogo para descartar anomalías.

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