Revisión médica laboral: ¿en qué consiste?

Cuando una persona empieza su vida laboral, lo habitual es que la empresa solicite un reconocimiento médico que realizará el servicio de prevención laboral de la empresa con el fin de prevenir y detectar posibles problemas de salud.

Aunque lo habitual es que este reconocimiento médico laboral se realice cuando el trabajador se incorpora al nuevo trabajo, muchas empresas tienen contratado este servicio como un derecho y beneficio del que puede disponer el trabajador cada año.

La forma de acceder a este servicio varía dependiendo de la empresa en la que se desarrolle el trabajo profesional. Las dos opciones más frecuentes son que el personal médico del centro donde se realizará el reconocimiento médico laboral se ponga en contacto con el trabajador para acordar una cita para realizar las pruebas, o que el mismo trabajador concerte una cita previa llamando al centro de reconocimiento médico o a través de un servicio de citas online (en caso de que disponga del mismo).

¿Qué pruebas hacen en un reconocimiento médico de empresa?

El día del reconocimiento médico, el trabajador debe acudir en ayunas, ya que el médico le extraerá sangre para realizarle diferentes análisis. Además, deberá traer una muestra de la primera orina del día. En caso de llevar gafas o lentillas, deberá acudir con las mismas.

El punto de partida de la revisión médica del trabajo es una entrevista con el trabajador para recopilar toda la información necesaria para elaborar la historia clínica. Entre otras preguntas, el médico del trabajo puede hacer las siguientes:

  • Fecha de nacimiento.
  • Si tiene algún hábito nocivo para su salud. Por ejemplo: si fuma, consume alcohol o drogas de forma habitual.
  • Deporte que realiza a lo largo de la semana y de qué tipo.
  • Tipo de trabajo que desempeña en la actualidad (horario, riesgos que puede tener, si existen turnos, si trabaja con ordenadores, etc.).
  • Tipo de trabajo que ha tenido antes del actual, tanto dentro como fuera de la empresa.
  • Opinión sobre el trabajo que desempeña (si está estresado, le satisface, cómo es su relación con lo empresa, etc.).
  • Alergias tanto a medicamentos como ambientales y alimentarias
  • Si el trabajador ha tenido alguna intervención quirúrgica o ha tenido alguna enfermedad a lo largo de su vida laboral, tanto graves como no. También se preguntan sobre enfermedades que hayan existido o se hayan iniciado antes de la primera experiencia laboral (infancia, adolescencia…)
  • Si ha tenido accidentes de trabajo o enfermedades profesionales con anterioridad.
  • Medicación que está tomando.
  • Vacunaciones que ha recibido el paciente, para saber si está bien vacunado (p.e en el caso de la vacuna del tétano, es importante saber cuando fue la última dosis, ya que se debe poner una dosis de recuerdo a los 10 años)
  • Antecedentes familiares (especialmente enfermedades que se puedan heredar por su carácter genético, como las enfermedades cardiacas, diabetes u otras similares).

Una vez que la entrevista personal ha concluido, el profesional le extraerá la sangre necesaria para completar los análisis y le pedirá la muestra de la primera orina del día.

A continuación, le realizará las siguientes pruebas:

  • Exploración clínica, que incluye la recopilación de los datos antropométricos (peso, altura e índice de masa corporal o IMC) y exploración física por aparatos (auscultación cardíaca y pulmonar, palpación abdominal, palpación de tiroides, palpación de ganglios, exploración neurológica, exploración vascular de las extremidades inferiores y exploración musculoesquelética)
  • Examen oftalmológico. En esta prueba se taparán alternativamente los ojos y el trabajador intentará decir correctamente las letras o símbolos que aparecen en una pantalla desde una cierta distancia. De esta manera se comprobará si necesita corrección para la vista y si es necesario que acuda a un oftalmólogo.
  • Examen otorrinolaringológico: se realizará un test de audición para comprobar si es capaz de oír bien o necesita alguna ayuda. Así mismo, se realizará una inspección del conducto auditivo externo de ambos oidos (descartar tapones de cerumen, perforaciones timpánicas…)
  • Examen cardiovascular: el médico realizará un electrocardiograma, una prueba que registra la actividad eléctrica del corazón y analiza el ritmo cardiaco.
  • Examen respiratorio: en la revisión médica se realizará una espirometría.

Transcurridas unas semanas, se volverá a citar al trabajador para explicarle los resultados de todas las pruebas.