La vitrificación es la técnica empleada para congelar los óvulos de mujeres que, por distintos motivos, desean preservar su fertilidad. Y es que la reserva ovárica se ve afectada tanto por el proceso natural de envejecimiento como por distintas enfermedades y tratamientos que suelen ser perjudiciales para la fertilidad, dificultando una gestación evolutiva en el futuro.

La reserva ovárica es mayor en el momento fetal, cuando estamos en el útero de nuestra madre, alcanzando los 6-7 millones de ovocitos. Al nacer, el número desciende a 1-2 millones, y a partir de ese momento va disminuyendo hasta que se agota en la edad adulta, en torno a los 50 años, cuando comienza la menopausia.

Pico máximo de fertilidad

El pico máximo de fertilidad se encuentra en torno a los 20-25 años, ya que los óvulos son de mejor calidad, por lo que es un buen momento para vitrificar los óvulos, donarlos o quedarse embarazada. A partir de los 35 años, la calidad de los ovocitos de la mujer, y su capacidad para generar buenos embriones va descendiendo, por eso si tras 6 meses intentando conseguir un embarazo de manera natural no se consigue, está indicado acudir al ginecólogo para que valore nuestra reserva ovárica y nuestras posibilidades de embarazo espontáneo.

Los porcentajes de éxito a la hora de lograr un embarazo caen drásticamente a partir de los 40 años. A esta edad la posibilidad de conseguir una gestación natural es de apenas un 5%, y a partir de los 45 la mayoría de las mujeres no pueden quedarse embarazadas, ni de manera natural ni mediante fecundación in vitro con sus propios óvulos. En estos casos se puede recurrir a la donación de óvulos.

Por lo tanto, dada la progresiva pérdida de calidad de los óvulos, no debería retrasarse mucho el momento de vitrificación. Para llevar a cabo este proceso la mujer se debe someter a un ciclo de estimulación ovárica que le permita recuperar ovocitos que puedan ser posteriormente vitrificados, la mujer recibe medicación específica que debe administrarse ella misma bajo la supervisión del especialista, quien controlará todo el proceso para determinar cuándo es el mejor momento para recuperarlos.

Ventajas de la vitrificación de óvulos

Algunas de las ventajas y beneficios de la vitrificación de óvulos son:

Preservar fertilidad

Se trata de un procedimiento apto para las mujeres que quieren preservar su fertilidad bien porque deben someterse a algún tratamiento oncológico que sea dañino para su fertilidad, como la quimioterapia o la radioterapia, porque sufren algún trastorno o enfermedad autoinmune que afecta a su reserva ovárica o simplemente porque quieren postergar la maternidad.

Mejor técnica de conservación de óvulos

Es la técnica de conservación de óvulos maduros que mejores resultados ha mostrado hasta el momento.

Evitar formación de cristales

A diferencia del proceso convencional de congelación, la vitrificación evita la formación de cristales dañinos a nivel intracelular.

No afecta a la fertilidad posterior

Esta técnica no afecta de ninguna manera a la fertilidad posterior.

Riesgos asociados escasos

Los riesgos asociados a la vitrificación de óvulos son escasos, ya que se trata de un procedimiento bien tolerado por la mayor parte de las mujeres. De forma leve puede aparecer dolor abdominal, dolor y sangrado derivados de la punción o molestias mínimas debidas al tratamiento.

Edad para vitrificar óvulos

El mejor momento para vitrificar los óvulos es entre los 25 y los 35 años, ya que a partir de esa edad la calidad de los óvulos baja y estamos conservando óvulos de calidad

Controles específicos

El tiempo necesario para completar el proceso para la conservación de óvulos es de 15 días, durante este periodo el ginecólogo hace controles específicos, habitualmente cada 3-4 días, pauta una medicación diaria y consigue que varios óvulos en el mismo ciclo maduren, se programa la extracción de los óvulos maduros y se vitrifican en el laboratorio de Reproducción Asistida.

Medicación fácil de administrar

La medicación necesaria en este proceso se administra por vía subcutánea, pero lo puede hacer la propia paciente cómodamente en casa siguiendo las pautas del ginecólogo, quien determinará la dosis necesaria en cada caso.

Intervención sencilla

La extracción de los óvulos se realiza bajo sedación en el quirófano para que sea indolora y es una intervención sencilla que dura 30 minutos.

Proceso extracción de óvulos

El proceso de extracción se hace habitualmente por la mañana, y por la tarde la mujer ya puede retomar su vida diaria. A los pocos días de la extracción tendrá la regla con normalidad.