Hacer reposo después de la inseminación artificial es una de las preguntas más frecuentes de los pacientes que se someten a un proceso de reproducción asistida.

Aunque existe la creencia de que hay que hacer reposo después de la inseminación artificial para así favorecer la implantación y conseguir el embarazo, esto no es cierto y, de hecho, ninguna de las numerosas investigaciones realizadas al respecto, ha encontrado evidencias de que esto beneficie el procedimiento para conseguir el embarazo. Tan solo debes evitar hacer grandes esfuerzos físicos. Por lo demás, puedes hacer vida normal, incluido el deporte.

Síntomas después de la inseminación artificial

Salvo en casos muy concretos, lo que se aconseja a toda mujer es que siga con su vida normal y que, en la medida de lo posible, intente distraerse centrando su atención en intereses y actividades que no tengan nada que ver con el embarazo.

Pequeños sangrados 

Algunas mujeres notan que manchan un poco durante las 24-48 horas después de la inseminación, esto es algo normal, se debe a los efectos de la cánula en el interior del organismo, que puede producir un pequeño sangrado al contacto de esta con el endometrio (parte interior del útero).

Progesterona tras la inseminación artificial

También hay mujeres que se notan más hinchadas, cansadas o con dolor en el abdomen, similar al que producen los gases.

Estas molestias no deben interpretarse como señales de que se ha conseguido el embarazo, sino que suelen ser consecuencia de la medicación; habitualmente se prescribe una dosis mínima de progesterona después de la inseminación, para optimizar el estado del endometrio de cara a la implantación.

En caso de que las molestias vayan en aumento o se produzca un sangrado importante, hay que acudir al médico especialista.

Consejos después de la inseminación artificial

  • No te obsesiones con el resultado, Piensa que si lo hubieras intentado por la vía habitual, seguramente no estarías pendiente las 24 horas del día de lo que está ocurriendo en tu interior.
  • No caigas en la tentación de hacerte la prueba de orina en casa antes de tiempo, ya que te arriesgas a obtener tanto falsos negativos (los niveles de las hormonas de embarazo no son aún cuantificables) como falsos positivos (resultado de la medicación hormonal).
  • Si ha dado negativo, no te preocupes: en los embarazos naturales es raro conseguirlo “a la primera”, y la inseminación artificial tiene la ventaja de que puede hacerse de forma consecutiva, así que centra tu atención en el nuevo intento.

¿Cómo sabré si estoy embarazada después del tratamiento?

Lo que va a determinar realmente el éxito de la inseminación es la prueba de embarazo. Te la tendrás que hacer aproximadamente 15 días después de haberte sometido a la técnica de inseminación artificial, pero lo más recomendable es que sea el médico quién te indique el momento adecuado.

En la clínica, se te hará un análisis de sangre, que es más preciso que el de orina en cuanto a la detección de la beta hCG, o lo que es lo mismo, la hormona del embarazo. En caso de que el test sea negativo, no te preocupes: espera a tener la menstruación y tu médico determinará si es posible hacer un nuevo intento en el nuevo ciclo o debes esperar.