Más de una vez te habrás preguntado si  son todas iguales o si hay distintos tipos de verrugas. Las verrugas se presentan como lesiones excrecentes que aparecen en la piel y las mucosas, o se manifiestan como un engrosamiento en palmas y plantas.

¿Por qué aparecen las verrugas?

Las verrugas están causadas por el virus del papiloma humano o papovavirus (VPH) y de este virus hay más de 200 tipos. Normalmente no causan molestias, aunque pueden originar picor o incluso dolor en algunas ocasiones, como cuando se sitúan en zonas de apoyo o roce.

Los tipos comunes de VPH son los causantes de verrugas en la piel, como las que aparecen en las manos y los dedos, mientras que otros tipos más específicos son los responsables de las verrugas en los genitales y el área perianal y rectal.

Recuerda que las primeras, son lesiones benignas, mientras las segundas, en algunos casos, pueden estar originadas por papovavirus (VPH) que pueden ser inductores de diferentes tipos de cáncer, como el cáncer de cérvix.

 Tipos de verrugas y sus características

En líneas generales, los diferentes tipos de verrugas se clasifican en:

  • Verrugas vulgares: Son lesiones que aparecen en la piel de las manos, los codos, los dedos, rodillas y/o en las plantas de los pies o palmas de las manos. Suelen ser redondas, de un color grisáceo o pardo y tienen un aspecto rugoso. Algunas veces, pueden aparecer unos puntitos negros por encima. Entre las verrugas vulgares también hay que mencionar las filiformes, que son alargadas, blandas y del color de la piel.
  • Verrugas planas: Son proliferaciones cutáneas de color rosa o amarillo claro, ligeramente elevadas y planas en la parte de arriba. Pueden aparecer en gran cantidad en la frente, las manos, el mentón, el cuello y las piernas.
  • Verrugas plantares: También llamadas papilomas, Como su nombre indica, aparecen en las plantas de los pies y tienen un aspecto rugoso similar al de una coliflor. Podemos ver una especie de “puntitos negros” en la superficie, que corresponden a pequeños vasos sanguíneos.

¿Qué son los acrocordones?

Existen otras lesiones cutáneas que mucha gente confunde con verrugas cuando en realidad se trata de acrocordones, ya que son similares a verrugas pequeñas (filiformes, o pediculadas).

Se trata de unas adherencias blandas y más oscuras de la piel que se sitúan en el cuello, los párpados, las axilas y las ingles. Pero se diferencian de las verrugas, en que los acrocordones no tienen origen infeccioso, es decir, no están originados por una infección vírica. Su número y tamaño suele aumentar con el paso del tiempo, y son muy frecuentes en las mujeres embarazadas.

Las verrugas seniles

Otras lesiones que se pueden confundir con las verrugas víricas son las queratosis seborreicas, también conocidas como verrugas seborreicas o verrugas seniles. Aparecen en la edad adulta, y aunque nos salen a todos, existe una predisposición hereditaria a presentar un número exagerado de las mismas, y su número y extensión aumenta con la edad. Suelen ser de color marrón oscuro, blandas, de aspecto escamoso y untuoso y de variadas dimensiones. Se localizan sobre todo en la cara, cuero cabelludo y en el tronco. No suelen originar molestias, (salvo las estéticas).

¿Cómo se tratan las verrugas víricas?

Para eliminar las verrugas, lo primero que hay que hacer es ponerse en manos de un especialista (dermatólogo) que realice el adecuado diagnóstico, y busque la solución de forma individualizada, en función de la localización de las verrugas, su número, extensión, la sintomatología y nuestro estilo de vida. Existen distintos tratamientos:

Tratamientos tópicos

Para eliminar los distintos tipos de verrugas, se pueden utilizar sustancias que se aplican directamente sobre la lesión. Entre los que se emplean con más frecuencia están:

  • El ácido salicílico, que se usa en distintas concentraciones.
  • El imiquimod.
  • La tretinoína.
  • El 5-fluorouracilo.
  • La cantaridina.

Tratamiento de congelación de las verrugas

  • Crioterapia o aplicación de nitrógeno líquido: En realidad, realizamos una congelación de las verrugas, es decir, provocamos una quemadura controlada con frío. Es un tratamiento que debe ser realizado por el dermatólogo y en la consulta médica, ya que el nitrógeno líquido se debe emplear siguiendo unas pautas específicas para no producir lesiones secundarias no deseadas.

Una vez que se “quema” la verruga, aparece una costra sobre la misma que se desprende cuando está cicatrizada la lesión. Puede aparecer una pequeña ampolla tras el tratamiento. Es frecuente tener que realizar varias sesiones de crioterapia hasta conseguir la resolución completa .

  • Electrocoagulación: También se elimina la verruga quemando el tejido, pero esta vez con calor. Es un método que requiere de la aplicación previa de anestesia, y por tanto realizado en consulta médica por el dermatólogo.

  •  Láser de CO2: Con este procedimiento se utiliza un rayo de luz intenso (láser) para quemar y destruir el tejido de las verrugas.
  • Eliminación quirúrgica: Es un procedimiento que prácticamente no se utiliza y únicamente cuando otras terapias previas no han sido capaces de eliminar las verrugas y en localizaciones y casos muy específicos.