La fisioterapia deportiva es vital para sanar estas lesiones y evitar que progresen. Lo más recomendable sería aprender a evitar estas lesiones deportivas por nuestro propio pie.

Es frecuente ver a los deportistas contar con los servicios de un fisioterapeuta en sus regímenes de entrenamiento a modo de mantenimiento de la forma física, para mejorar su rendimiento y prevenir o evitar lesiones y dolencias . Pero la figura del fisioterapeuta toma si cabe más importancia, en el proceso de rehabilitación, una vez que la lesión aparece y hay que reparar el sistema musculoesquelético con los masajes deportivos.

No en vano los estudios indican que alrededor de un 45 por ciento de las lesiones relacionadas con los deportes se derivan de las tensiones musculares.

Fisioterapia deportiva, el mejor remedio para las lesiones

Las lesiones deportivas más frecuentes que pueden abordarse desde el masaje deportivo son:

  • Esguinces: con un masaje de aproximación hacia la zona lesionada.
  • Contracturas: para eliminar la tensión y el agarrotamiento que impide al músculo volver a su estado de reposo.
  • Calambres o rigidez muscular: favoreciendo la dilatación de los vasos sanguíneos y la expulsión de las toxinas.
  • Roturas de fibras: para evacuar hematomas.
  • Inflamación de los tendones: para evitar adherencias.
  • Distensión de ligamentos: masajeando la articulación y zona lesionada con precaución de no provocar dolor.

La fisioterapia deportiva también es importante para la recuperación y la puesta a punto tras una intervención quirúrgica, habitualmente por fracturas.

El masaje deportivo

El masaje deportivo va dirigido a beneficiar a los músculos involucrados en el ejercicio físico que se han sometido a un alto grado de estrés. Este tipo de masaje suele ser más profundo e intenso que otros masajes.

Puede resultar útil tanto en lesiones deportivas graves como leves, para recuperar la máxima funcionalidad y movilidad. Habitualmente se inicia con un masaje de preparación en la zona superior a la lesión para favorecer la circulación linfática y sanguínea.

Beneficios del masaje deportivo

Entre las aportaciones positivas del masaje deportivo hay que destacar:

  • La activación de la circulación de los fluidos.
  • La aceleración de la eliminación de residuos y toxinas y la reducción del dolor y el aumento de la oxigenación del músculo, importante para generar nuevos tejidos y aumentar la flexibilidad, fuerza y resistencia.

La fisioterapia deportiva, contribuye, en definitiva, a que el cuerpo se repare de forma más rápida. Sus beneficios psicológicos también son patentes, al relajar y fortalecer la mente y favorecer la concentración, especialmente en deportes altamente competitivos.

Algunas investigaciones han puesto de manifiesto también el beneficio que el masaje ofrece después del ejercicio físico intenso sobre el sistema inmune, al mejorar el sistema nervioso y reducir las sustancias relacionadas con la ansiedad, al aumentar la producción de una enzima involucrada en neutralizar bacterias o al reducir la inflamación.

El masaje podría tener un efecto más relevante sobre la respuesta inmune tras ejercicios que suponen un mayor esfuerzo cardiovascular, como puede ser correr.

Técnicas utilizadas en el masaje deportivo

Entre las técnicas utilizadas en el masaje deportivo:

  • La frotación o técnica de fricción para activar el flujo sanguíneo.
  • El amasamiento digital para movilizar el tejido subcutáneo, intentando hacer rodar pliegues de piel.
  • La digito-presión que realiza presión y movimientos de oscilación sobre el punto doloroso.
  • La vibración para activar la musculatura a través de los movimientos vibratorios con la punta de los dedos o la crioterapia o tratamiento a través de la aplicación de hielo.

Siempre debe hacerlo un médico especializado

Cuando la lesión ha aparecido, el masaje puede empeorarla si no se realiza con la intensidad debida. Por tanto, debe ser aplicado por un médico especialista en deportistas de élite.

El fisioterapeuta es, al fin y al cabo, el profesional de la salud musculoesquelética, capacitado para realizar los tratamientos de rehabilitación no farmacológica.

Es un aliado del deportista profesional para conseguir sus éxitos deportivos, y de la persona que practica deporte con frecuencia para maximizar los efectos del ejercicio desde una concepción integral de la salud física y psíquica. Acudir a un profesional con amplia experiencia es clave para lograr una recuperación adecuada de nuestras lesiones.