La citología ginecológica, también conocida como test de Papanicolau (toma el nombre del médico griego que lo desarrolló), es una prueba diagnóstica que se emplea para detectar de manera precoz enfermedades como el cáncer o lesiones precancerosas en el cuello del útero (cérvix).

La citología ginecológica

Para ello, se toma una muestra de células del cuello del útero mediante un suave raspado que se realiza con un cepillo y una pequeña espátula. La muestra se envía al laboratorio para el análisis y comprobación de que no existe alteración en las células.

¿Cuándo se recomienda?

Los ginecólogos recomiendan realizar la citología ginecológica, de manera general a partir de los 25 años aproximadamente, y en particular a todas las mujeres que tengan relaciones sexuales, sin importar su edad. Hay que repetirla a intervalos periódicos, ya que las lesiones precancerosas y el cáncer de cuello de útero en su etapa inicial no presentan síntomas.

También deben hacérsela las mujeres embarazadas y las que están vacunadas del VPH.

Sin embargo, la citología ginecológica no suele estar indicada en mujeres muy jóvenes o que no hayan tenido nunca relaciones sexuales, puesto que el cáncer de cuello de útero está asociado al virus del papiloma humano que se adquiere a través de las relaciones sexuales. Si éstas no se han tenido no existe riesgo de infección del virus y por tanto tampoco de cáncer de cérvix.

Tampoco está indicada en mujeres a las que se les ha extirpado el útero (histerectomía), puesto que no puede desarrollar cáncer de cérvix, salvo que la persona en concreto haya sufrido alguna lesión precancerosa anteriormente o se le haya extraído el útero a raíz de un cáncer de cérvix.

Pautas

Para realizar adecuadamente la  citología ginecológica es necesario que la mujer haya terminado su ciclo menstrual y debe esperar dos o tres días hasta que haya desaparecido totalmente el sangrado. Además, es conveniente que no mantenga relaciones sexuales ni se aplique cremas, óvulos o duchas vaginales 24 horas antes de la prueba, porque todo esto puede alterar los resultados.

La  citología ginecológica se hace en apenas unos minutos y en la consulta del ginecólogo.  Aunque no es dolorosa, puede resultar un poco molesta.