Saber interpretar el test de embarazo en sangre, es clave para detectar con total precisión la que es conocida como “hormona del embarazo”: la beta hCG, y por tanto tener la confirmación definitiva de si estás o no embarazada.

¿Cómo interpretar el test de embarazo en sangre?

El nombre técnico de la “hormona del embarazo” es gonadotropina coriónica humana, y comienza a estar presente en el torrente sanguíneo, entre los 7 y los 14 días después de la relación sexual, una vez que el embrión ha llegado a la pared del útero y se ha instalado ahí.

De hecho, el embrión es el embrión el responsable de que esta hormona esté presente en el torrente sanguíneo de la madre.

¿Cuándo se detecta la hormona del embarazo en el organismo?

Es posible detectar su presencia a partir de la tercera o cuarta semana de embarazo, pero es conveniente esperar algunos días más.

La hormona del embarazo en los procesos de reproducción asistida

En el caso de los procedimientos de reproducción asistida pueden ser incluso más días que en los embarazos conseguidos de forma natural, esto es así para para evitar falsos negativos.

  • Para la fecundación in vitro (FIV), hay que dejar pasar al menos 14 días desde que se realiza la punción folicular (en la que se extraen los óvulos maternos).
  • Si se trata de una inseminación artificial, también hay que dejar pasar 14 días, tomando como referencia la fecha en la que se llevó a cabo la inseminación.
  • En el caso de la ovodonación (transferencia de óvulos congelados), el tiempo de espera depende del día en el que se hizo la transferencia embrionaria: si fue en el día 3 de la fecundación, deben pasar al menos 11 días; si los embriones se transfirieron en el día 5, se recomienda dejar pasar 9 días antes de hacerse el análisis.

Características de la hormona del embarazo

La hormona del embarazo, tiene un comportamiento bastante peculiar, durante las primeras semanas del embarazo sus niveles de duplican hasta alcanzar su pico máximo alrededor de la semana 10.

A partir de este punto, las cifras van descendiendo lentamente hasta estabilizarse en torno a la semana 20, manteniéndose estables hasta el final de la gestación.

Aunque los intervalos pueden variar según el médico o el laboratorio encargado de interpretar el test de embarazo en sangre, la mayoría de las veces se utilizan los siguientes valores de referencia:

  • Beta hCG inferior a 5 mlU/ml: el resultado es negativo, esto es, significa que no hay embarazo en curso.
  • Beta hCG entre 5 y 25 mlU/ml: se interpreta como un resultado indefinido: aunque lo habitual es que no exista embarazo, puede tratarse también de una gestación muy reciente, en la que no ha habido tiempo para que la beta hCG se haya producido a niveles suficientes como para ser detectada en la analítica. Se recomienda repetir la prueba pasados 3 días.
  • Beta hCG superior a 25 mlU/ml: resultado positivo. No hay duda: estás embarazada.

Embarazos gemelares

Hay que tener en cuenta que en el caso de los embarazos gemelares (gemelos o trillizos), los niveles son superiores, ya que al haber más embriones la fuente de producción de la beta hCG es también mayor.

Falsos negativos

Debes saber que interpretar el test de embarazo en sangre demasiado pronto, lleva, en la mayoría de los casos, a falsos negativos, así que, si a pesar del resultado no tienes la menstruación, te repetirán la analítica unos días después.

Falsos positivos

Y en lo que se refiere a los falsos positivos, hay que tener en cuenta el hecho de que es habitual que en los tratamientos de reproducción asistida se suministre a la mujer medicación a base de hormonas, que en algunos casos incluyen la beta hCG, por tanto, también puede ocurrir que al hacerse e interpretar el test de embarazo en sangre demasiado pronto, los resultados no correspondan con un embarazo real, sino con restos de esta medicación.

Además del embarazo ¿Qué cosas detecta el test?

Además de la presencia de esta hormona, esta analítica de sangre sirve para determinar, en caso de que se confirme el embarazo, otros parámetros que son muy importantes:

  • El grupo sanguíneo y el factor Rh.
  • La inmunidad frente a la rubéola o a la toxoplasmosis.
  • La detección de cualquier anticuerpo que circule en sangre y que pueda tener efectos negativos en la gestación.
  • El nivel de hemoglobina y otros valores sanguíneos que permiten detectar, entre otros problemas típicos de la gestación, la anemia.