Lesiones en los deportes

Las lesiones son el gran fantasma de todo deportista. No obstante, no todos los tipos de lesiones deportivas son iguales. Mientras unas nos obligan a dejar de entrenar durante unos días, otras son muy dolorosas y complicadas de tratar, llegando a dejarnos en dique seco durante meses.

El dolor de rodilla y el dolor de espalda, junto con las fracturas óseas y otras fracturas musculares suelen encabezar la lista de lesiones de las que se encarga la medicina del deporte. ¿Cuáles son las más frecuentes en el deporte que practicas? ¿Qué profesional debe tratarte en caso de que las padezcas? ¿Es posible prevenirlas?

Todo lo que debes saber sobre los diferentes tipos de lesiones deportivas, de la mano de profesionales Sanitas.

Tipos de lesiones deportivas

Lesiones musculares deportivas

Entre los diversos tipos de lesiones deportivas, las que afectan a los músculos componen la tipología más variada. Las más frecuentes son:

Rampas o calambres

Habitual sentirlas en los últimos kilómetros de la maratón o en corredores deshidratadosConsisten en contracciones involuntarias de varias fibras musculares, muy dolorosas y poco duraderas. Se producen por un sobreesfuerzo muscular (músculo mal calentado, fatiga tras muchos kilómetros…), en especial, cuando faltan electrolitos fundamentales como el sodio, el potasio o el magnesio.

Agujetas o dolores musculares

Íntimas y viejas amigas de cualquier deportista.   Las agujetas son proceso doloroso que aparece en las 24-48 horas posteriores a un ejercicio intenso o prolongado al que el músculo no está acostumbrado. No hay de que preocuparse, remiten pasadas 72 horas.

Curiosidad médica:  ¿Sabías que no existe una explicación común o aceptada para este tipo de lesiones deportivas? Aunque son habituales, especialmente cuando empezamos a practicar deporte,  no hay una única explicación aceptada, si bien la más opinión más extendida es que se deben a micro roturas musculares.

Contracturas

También conocida como distensiones, en este tipo de lesiones deportivas se produce una contracción involuntaria y muy duradera del músculo. El dolor se agrava cuanto más se intenta movilizar la zona. Surgen por sobreesfuerzo, por mantener durante mucho tiempo una misma postura o como defensa del propio cuerpo para inmovilizar un segmento muscular lesionado. El tratamiento va desde la aplicación de calor o el automasaje al masaje de un fisioterapeuta.

Rotura fibrilar

También conocida como desgarro muscular, se trata de la rotura de una o varias fibras de un músculo por sobreesfuerzo. Muy dolorosa y frecuente en ejercicios explosivos o cambios de ritmo bruscos. Los músculos más afectados suelen ser los isquitiobiales, gemelos, sóleo y el recto anterior del cuádriceps. La gravedad depende de la cantidad de fibras dañadas. Esto también condiciona el tiempo de recuperación, desde 8 días a un par de meses .

Rotura muscular

Constituyen el peor escenario posible para un deportistaya sea de forma total o parcial. En estos tipos de lesiones deportivas la causa habitual es una sobreextensión. Es habitual en músculos como el bíceps femoral y afecta, sobre todo, a velocistas. Se cura con reposo, un regreso paulatino al entrenamiento y terapia con el fisioterapeuta.

Lesiones en los tendones

Otros tipos de lesiones deportivas muy extendidos son las lesiones en los tendones. Las causa un sobreesfuerzo, un movimiento brusco o un traumatismo directo. Destacan dos tipos de lesiones del tendón:

Tendinitis

Inflamación muy dolorosa del tendón. Entre los corredores es frecuente en la rodilla (lo que recibe el nombre técnico de tendinitis rotuliana) y en los tobillos (lo que conocemos coloquialmente como tendón de aquiles).

Tendinosis

Esta lesión consiste en  una tendinitis crónica que termina deteriorando el tejido del propio tendón. Una mala técnica de carrera o el sobreentrenamiento pueden derivar en una tendinosis del tendón de Aquiles, una de las lesiones más habituales entre corredores. Para evitar estos tipos de lesiones deportivas hay que mejorar la técnica de carrera  , además de recurrir a traumatología o fisioterapia especializada.

Lesiones de los huesos y otras lesiones articulares

Dentro de este tipo de lesiones deportivas podemos encontrar desde lesiones oseas hasta cualquier otro tipo de lesiones articulares. Las más frecuentes son:

Esguince

El esguince es un tipo de lesión articular que se produce cuando los ligamentos realizan una distensión excesiva debido a un movimiento exagerado.

Luxación

La luxación se produce cuando el hueso se sale de su cavidad habitual.

Fracturas

Consiste en la fisura o rotura de un hueso. Existen fracturas abiertas ( cuando el hueso roto rasga la piel produciendo heridas y posibles hemorragias) y cerradas (Cuando no existe una herida visible). Se acompañan de dolor, falta de movilidad, hematoma e inflamación. Lo más importante es inmovilizar el miembro y acudir al traumatólogo.

Lesiones en la espalda

El dolor en la espalda baja o dolor lumbar es uno de los tipos de lesiones deportivas más frecuentes entre principiantes. ¿Su causa? Malas posturas, por ejemplo, al arquear en exceso la columna hacia delante para montar en bicicleta .

En el caso de los corredores una mala alineación de la columna (hiperlordosis o escoliosis) puede derivar en lesiones recurrentes en los isquiotibiales, dolor lumbar y ciática. Le sucedía a Usain Bolt y lo solventó con ejercicios de fortalecimiento de la musculatura dorsal . Otros tipos de lesiones deportivas, como la hernia discal lumbar, pueden originarse o agravarse por una mala técnica de carrera .

Si no se trata a tiempo, pueden comprimir el nervio ciático ocasionando la temida ciática.

Lesiones en los ligamentos de las rodillas y tobillos

Uno de los tipos de lesiones deportivas más habituales en las consultas de los traumatólogos es la rotura de los ligamentos de la rodilla, muy común entre esquiadores y futbolistas al realizar giros violentos.

En corredores se produce al apoyar sobre un solo pie en una caída. Si la lesión requiere cirugía, ésta se realiza mediante una artroscopia (introduciendo una  microcámara o instrumental por una pequeña abertura). Será necesario un período de rehabilitación hasta recuperar plenamente la movilidad a alta intensidad.

En cuanto a los ligamentos de los tobillos el tipo de lesión deportiva más común es el esguince de tobillo. Se produce al torcerse en exceso el pie hacia dentro. El tratamiento puede ir desde el reposo o vendajes a la cirugía.

¿Cuáles son los tipos de lesiones deportivas más comunes en cada deporte?

Aunque es posible sufrir los diferentes tipos de lesiones cuando practicamos cualquier tipo de deporte, algunas prácticas deportivas resultan más propensas a sufrir lesiones deportivas concretas

Lesiones en el fútbol

Los esguinces de tobillo y rodilla, la rotura de menisco, la tendinitis aquilea y las lesiones musculares de gemelo, isquios o aductores son algunos de los tipos de lesiones deportivas más comunes en fútbol. El fortalecimiento muscular y las descargas con masajes ayudan a prevenirlas.

Lesiones en el baloncesto

Esguinces de tobillo, torceduras de dedos o roturas en los ligamentos de la rodilla o del menisco son tres de los tipos de lesiones más comunes en este deporte.

Lesiones en el atletismo

Tendinitis rotuliana (inflamación del tendón rotuliano), fascitis plantar (inflamación de la fascia con dolor punzante en la zona interna del talón), tendinitis aquilea y roturas fibrilares son cuatro de los tipos de lesiones deportivas más frecuentes entre corredores.

Lesiones en voleibol

Tendinitis del manguito rotador en los hombros y fracturas en los dedos son dos de los tipos de lesiones deportivas más habituales. Se producen al alzar los brazos para rematar o bloquear. Al saltar, lo normal son esguinces de tobillo, tendinitis rotuliana y rotura del ligamento anterior cruzado. Los deportistas de élite aprenden a convivir con las lesiones, trabajan duro para prevenirlas y confían en los expertos de la medicina del deporte para tratarlas. En el fondo, las lesiones deportivas son parte del proceso de practicar deporte,  por lo que nunca debemos dejar de entrenar por miedo a poder padecerlas.