La cirugía láser para miopía es una opción por la que cada vez se decantan más personas, ya que presenta muchas ventajas. Se trata de un procedimiento quirúrgico, basado en la utilización de la tecnología láser, que permite cambiar de manera permanente la forma de la córnea, de forma que los rayos de luz se enfoquen de forma adecuada y la persona vea correctamente, tanto de cerca como de lejos, y modificando las dioptrías del ojo. Entre las ventajas de esta cirugía están:

  •  La cirugía láser para miopía se hace de forma ambulatoria.
  • Es una intervención muy rápida (dura entre 10 y 20 minutos).
  • Se pueden operar los dos ojos a la vez.
  • Es indolora: se aplica anestesia tópica (en gotas).

La miopía es uno de los defectos visuales más frecuentes; el segundo, por detrás de la presbicia o vista cansada. Está producida por un error de refracción, una alteración causada a su vez por una diferencia entre la curvatura de la córnea (la parte del ojo que hace posible que la luz pase desde el exterior hasta el interior del mismo) y la longitud del ojo.

Como consecuencia de ello, la persona que tiene miopía ve los objetos cercanos con claridad, pero cuando enfoca de lejos, la visión es borrosa y difuminada. La miopía suele desarrollarse entre los 10 y los 25 años, aunque puede aparecer en cualquier edad. Sus síntomas más habituales son:

  • Dificultad para distinguir los objetos de lejos.
  • Necesidad de entrecerrar los ojos para ver bien.
  • Fatiga visual.
  • Dolores de cabeza.

¿Qué son las dioptrías?

Las dioptrías son las unidades que se utilizan para medir la graduación del ojo. El objetivo fundamental de conocer el número de dioptrías es determinar la mayor o menor graduación que tiene que tener una lente para ver bien. En el caso de la miopía, las dioptrías se expresan con el signo negativo (-) delante.

Conoce la cirugía láser para miopía

Las soluciones más frecuentes para corregir la miopía son el uso gafas, lentes de contacto y la cirugía refractiva con láser.

El principal objetivo de las personas que se someten a esta intervención es la posibilidad de no tener que volver a usar gafas, pero hay que tener claro que, si bien, tras la intervención, esto es factible en la mayoría de los pacientes, algunos sí tienen que seguir recurriendo a las gafas, por ejemplo, para ver de cerca si tienen presbicia o en los casos de que tengan unos niveles de miopía y astigmatismo muy elevados.

¿La cirugía láser elimina por completo la miopía?

Una de las preguntas que surgen con más frecuencia a la hora de plantearse la intervención de cirugía láser para miopía es si después de la cirugía láser la persona se va quedar a cero dioptrías. En este sentido, debes saber que la miopía es un problema que puede progresar con el tiempo y la cirugía láser elimina el defecto refractivo en el momento de la intervención, pero no frena la evolución de esta alteración si ésta no se ha estabilizado.

Por eso, no se recomienda someterse a esta operación hasta que la progresión de la graduación no lleve al menos un año estabilizada, algo que generalmente suele ocurrir después de los 21 años, que es cuándo el globo ocular deja de desarrollarse, pero en algunas personas, la miopía puede ir aumentando hasta los 25-30 años.

De todas formas, e independientemente del desarrollo posterior de este problema ocular o de la posible “reaparición” de alguna dioptría, lo que siempre se consigue con la cirugía láser para miopía, es mejorar la visión del paciente.

También hay que tener en cuenta que es tu oftalmólogo quién debe valorar la viabilidad de esta intervención en cada caso concreto. Uno de los criterios más determinantes en este sentido son las dioptrías máximas, esto es, el valor que indica hasta qué punto una persona es apta para someterse a esta intervención.

En el caso de la miopía, las dioptrías máximas establecidas son hasta 10-12 dioptrías, pero este dato puede variar en función de cada paciente. Por ejemplo, una persona que tenga unas dioptrías dentro de estos parámetros, pero cuya córnea no reúna las condiciones adecuadas, no puede someterse a una cirugía refractiva con láser para corregir la miopía.