Si sufrimos un desprendimiento de retina, podemos dejar de ser capaces de realizar actividades cotidianas como leer, conducir o distinguir detalles pequeños. La retina es una capa de tejido que se encuentra en la parte posterior del ojo, y que se encarga de enviar las imágenes que percibimos al cerebro.

¿Cómo se produce un desprendimiento de retina?

Nos puede ocurrir que la retina se desprenda del epitelio pigmentario EPR. En estos casos, la persona afectada sufrirá una pérdida de visión que afecta al centro de la retina o a la mácula. La sensación que se tiene, suele describirse como “Tener un telón negro delante de una zona del campo visual”.

Un desprendimiento de retina debe tratarse con cierta urgencia para evitar que el paciente sufra una pérdida significativa de visión.

Es un problema visual grave pero indoloro y puede ocurrir a cualquier edad, aunque es más frecuente en pacientes de entre  44-48 años, o por encima de los 65 años.

Además, hay otros factores que predisponen a tener un desprendimiento de retina como ser miope, haber tenido una lesión en el ojo, tener antecedentes familiares de desprendimiento de retina, entre otros.

Principal causa del desprendimiento de retina

La principal causa de desprendimiento de retina está ligada al envejecimiento.

En el globo ocular hay un material transparente conocido como humor vítreo, que está unido a la retina, en la parte posterior del ojo.

Con el paso de los años el humor vítreo va variando y cambiando de forma, alejándose de la retina. Como consecuencia, el vítreo puede tirar de la retina y separar trozos de la misma provocando desgarros en la retina.

Los desgarros por sí solos no provocan el desprendimiento de retina, sin embargo, hay ocasiones en los que el desprendimiento de vítreo da lugar a desgarros que pueden provocar también el de retina.

A través de estos desgarros, el humor vítreo puede filtrase y elevar el ojo, especialmente si el paciente tiene miopía. El resultado de todo este proceso, es el desprendimiento de retina. Por ello es tan importante la rapidez a la hora de tratar este problema, se recomienda llevar a cabo la operación quirúrgica cuanto antes para tener una mayor posibilidad de éxito en el resultado final.

Cirugía de desprendimiento de retina

El objetivo de esta operación es colocar la retina de nuevo en su sitio, y cerrar los desgarros que se hayan podido genera, para evitar un futuro desprendimiento con el tiempo.

Las técnicas quirúrgicas que suelen utilizar los expertos son:

  • Retinopexia neumática más fotocoagulación con láser: Tras la intervención, el paciente deberá guardar una postura postoperatoria que suele ser boca abajo hasta que el gas introducido en la operación desaparezca.
  • Vitrectomía posterior o microcirugía vitreorretiniana: Las recomendaciones suelen ser el consumo de antibióticos y/o antiinflamatorios, no realizar viajes en avión o mantener una determinada postura.
  • Crioterapia.
  • Cirugía escleral más crioterapia.

La recuperación de la intervención quirúrgica de un desprendimiento de retina es de un mes cómo mínimo, durante ese periodo la recomendación es guardar reposo.