Saber para qué sirve el aceite de onagra puede ayudar a valorar si este complemento alimenticio puede resultar de interés en determinadas situaciones. Aunque se utiliza tradicionalmente con distintos fines, la evidencia científica disponible sobre muchos de sus posibles beneficios todavía es limitada.
Qué es el aceite de onagra y cómo se obtiene
En la actualidad, el aceite de onagra es uno de los productos de parafarmacia más populares. Se obtiene de las semillas de la onagra o prímula (Oenothera biennis) y es rico en ácidos grasos poliinsaturados, entre ellos el ácido gamma-linolénico (GLA).
Para su obtención se recolectan las semillas cuando la planta madura, lo cual sucede entre verano y otoño. Después, se limpian para eliminar posibles impurezas y se secan para mantener su calidad.
La extracción de los aceites puede llevarse a cabo de dos maneras:
- Prensado en frío. Es uno de los métodos utilizados para obtener aceites destinados a uso alimentario, cosmético o como complemento. Las semillas se prensan mecánicamente a baja temperatura, obteniendo un aceite sin necesidad de emplear disolventes químicos.
- Extracción con disolventes. En este caso se pueden utilizar sustancias como el hexano para extraer el aceite, eliminándose posteriormente los restos de disolvente mediante procesos de refinado.
Tras la extracción, el aceite se filtra para retirar posibles restos sólidos. También puede pasar por diferentes procesos de refinado y desodorización para mejorar su estabilidad.
Por último, se almacena en recipientes que lo protegen de la luz, el oxígeno y el calor, factores que pueden favorecer su oxidación. Posteriormente, se comercializa en forma de aceite o, con mayor frecuencia, en cápsulas.
Aceite de onagra: para qué sirve y sus principales usos
El aceite de onagra se ha utilizado tradicionalmente para diferentes situaciones, aunque no todas ellas cuentan con el mismo grado de evidencia científica.
Salud hormonal y ciclo menstrual
Uno de sus usos más conocidos es para aliviar molestias relacionadas con el síndrome premenstrual, como la mastalgia (dolor mamario) o la irritabilidad. Sin embargo, los estudios realizados hasta el momento no han demostrado de forma consistente un beneficio clínicamente significativo.
También se ha estudiado su posible utilidad para los sofocos y otros síntomas de la menopausia. Algunos trabajos han observado posibles mejorías, pero actualmente la evidencia sigue siendo insuficiente para recomendarlo de forma generalizada.
Salud de la piel
Al ser rico en ácido gamma-linolénico (GLA), se ha investigado su posible efecto sobre la función de barrera y la hidratación de la piel.
Sin embargo, en enfermedades como la dermatitis atópica, los estudios clínicos no han demostrado de forma consistente que la suplementación oral con aceite de onagra proporcione un beneficio significativo. Tampoco existe evidencia suficiente para recomendarlo como tratamiento de la psoriasis u otras enfermedades dermatológicas.
Salud cardiovascular
Los ácidos grasos poliinsaturados forman parte de una alimentación saludable, pero actualmente no existe evidencia suficiente para afirmar que la suplementación con aceite de onagra mejore de manera relevante el colesterol, los triglicéridos o la circulación sanguínea.
Por este motivo, no debe considerarse un tratamiento para prevenir o tratar enfermedades cardiovasculares.
Salud articular
El ácido gamma-linolénico participa en la síntesis de diferentes mediadores relacionados con los procesos inflamatorios.
Por ello, el aceite de onagra se ha estudiado en enfermedades como la artritis reumatoide. Aunque algunos estudios han descrito posibles efectos beneficiosos, la evidencia disponible es limitada y no permite recomendarlo como tratamiento de estas enfermedades.
Cuáles son los posibles beneficios del aceite de onagra
Gran parte del interés por el aceite de onagra se relaciona con su contenido en ácido gamma-linolénico (GLA), un ácido graso omega-6 que participa en diferentes funciones del organismo.
Participa en la síntesis de mediadores celulares
El GLA puede convertirse en otras moléculas que intervienen en la regulación de diferentes procesos celulares e inflamatorios.
Forma parte de las membranas celulares
Los ácidos grasos son componentes fundamentales de las membranas celulares y participan en su estructura y funcionamiento.
Puede contribuir al mantenimiento de la barrera cutánea
Algunos estudios han observado posibles efectos sobre parámetros como la hidratación o la función de barrera de la piel, aunque su relevancia clínica todavía no está claramente establecida.
En cualquier caso, estos mecanismos biológicos no implican necesariamente que la suplementación con aceite de onagra produzca beneficios clínicos demostrados.
Cómo usar el aceite de onagra
La forma más habitual de consumirlo es mediante cápsulas, aunque también puede encontrarse como aceite líquido.
La cantidad de GLA que contienen los distintos preparados puede variar considerablemente, por lo que no existe una dosis única establecida para todas las indicaciones. La pauta debe ajustarse a la composición del producto y seguir las indicaciones del fabricante o de un profesional sanitario.
Tampoco está demostrado que sea necesario consumirlo durante uno o dos meses para obtener beneficios, ya que la eficacia depende de la indicación estudiada y, para muchas de ellas, no se ha establecido claramente.
Precauciones
Aunque se trata de un complemento alimenticio, esto no significa que esté exento de posibles efectos adversos.
En general, el aceite de onagra suele ser bien tolerado, aunque puede producir molestias digestivas, náuseas, diarrea o dolor abdominal.
Durante el embarazo y la lactancia, la evidencia disponible sobre su seguridad es limitada, por lo que es recomendable consultar con un profesional sanitario antes de utilizarlo.
También conviene consultar antes de tomarlo si se utilizan medicamentos de forma habitual, especialmente tratamientos que puedan afectar a la coagulación.
Además, no debe utilizarse como sustituto de tratamientos médicos cuya eficacia esté demostrada.
En definitiva, el aceite de onagra es una fuente de ácido gamma-linolénico que se ha estudiado para distintas situaciones, especialmente síntomas premenstruales, menopausia y problemas dermatológicos. Sin embargo, la evidencia científica disponible no permite confirmar muchos de los beneficios que tradicionalmente se le atribuyen, por lo que su uso debe plantearse de forma individualizada.