Entre las técnicas quirúrgicas para la eliminación de la grasa localizada, el lipoláser y la liposucción se encuentran entre las más demandadas. Pero, ¿cuál es la diferencia entre una y otra? ¿Los resultados son similares?

Tanto el lipoláser como la liposucción son intervenciones indicadas para la eliminación de grasa localizada en distintas partes del cuerpo, pero difieren, entre otras cosas, en el procedimiento.

Diferencias entre lipoláser y liposucción

La principal diferencia es que el lipoláser es mucho menos invasivo que la liposucción. En la liposucción se realizan pequeñas incisiones para introducir finas cánulas con las que se rompe la grasa. Estas cánulas están conectadas a un dispositivo que aspira la grasa. En el caso del lipoláser, se utiliza una cánula para introducir el láser, generar un efecto térmico y licuar la grasa, con lo cual la extracción es más sencilla.

Orientador tratamientos de estética

Otra diferencia importante es que el lipoláser consigue la retracción de la piel, que se amolda mejor al nuevo contorno evitando la antiestética flacidez que puede quedar tras la extracción de la grasa. Además, el láser promueve la generación de nuevas fibras de colágeno, por lo que mejora la firmeza de la piel.

Esta acción tensora de la piel hace que el lipoláser sea ideal para tratar zonas con flacidez, como la cara interna de los muslos, el abdomen y la papada. La liposucción es más habitual en los muslos, cartucheras, glúteos, abdomen y rodillas. 

¿Qué es mejor lipoláser o liposucción?

Los resultados de ambas intervenciones son buenos siempre que se indiquen a los casos correctos. Para ello es fundamental que te pongas en manos de un equipo médico con amplia experiencia que valore tu caso y te recomiende la técnica con la que puedas obtener mejores resultados.

Entre las diferencias que puedes encontrar entre el lipoláser y la liposucción están las siguientes:

  • Indicación: La liposucción está indicada para el tratamiento de la grasa localizada sin flacidez. Si existe mucho descolgamiento o flacidez, los resultados no serán tan buenos y es posible que necesites otros tratamientos. El lipoláser ofrece mejores resultados en los casos de grasa localizada con flacidez, ya que la piel se retrae y se adapta al nuevo contorno corporal. La liposucción se utiliza habitualmente para tratar superficies amplias que requieren la extracción de una mayor cantidad de grasa.
  • Duración de la intervención: Es más corta en el caso de la liposucción. El tratamiento con lipoláser suele requerir el doble de tiempo.
  • Anestesia: Dependiendo de la zona a tratar, la liposucción se puede hacer con sedación, anestesia local o general, y puede ser necesaria la hospitalización. El lipoláser se puede aplicar con anestesia local, con o sin sedación, y no requiere hospitalización, por lo que puedes volver a casa en el mismo día tras un breve periodo de observación.
  • Postoperatorio: Tras la liposucción la recuperación es más lenta y las molestias postoperatorias son mayores, ya que es más invasiva. Una vez en casa, debes seguir las indicaciones del equipo médico, que suelen incluir utilizar prendas de compresión, reposo durante los primeros días, evitar el deporte y los esfuerzos que impacten en la zona tratada. En el caso del lipoláser las molestias son menores, la recuperación es más rápida y se pueden retomar las actividades diarias en menos tiempo.
  • Resultados: Tras la liposucción los resultados se empiezan a ver a partir del primer mes, conforme disminuye la inflamación, pero hay que esperar al menos cuatro meses para apreciar los resultados definitivos. En el lipoláser la recuperación es más rápida y los resultados se aprecian antes. En ambos casos la duración de los resultados dependerá, entre otros factores, de que sigas unos hábitos de vida saludable: mantener un peso adecuado, una alimentación sana y equilibrada, y hacer deporte con frecuencia. 
  • Sobrepeso y obesidad: estas técnicas ayudan a eliminar la grasa, reducir el volumen y, en el caso del lipoláser, también a moldear el cuerpo al combatir la flacidez, pero no son tratamientos para la obesidad. Si lo que quieres es perder peso habla con tu médico para que te indique el tratamiento más adecuado según tus circunstancias.