Solución al pecho caído

Con el paso de los años y la ley de la gravedad vemos que nuestro pecho ya no está en la posición de antaño; cada vez está más caído. Los embarazos y la lactancia también favorecen esta situación. Por eso, si queremos recuperar la posición de nuestras mamas nos debemos poner en mano de un equipo de cirujanos plásticos que nos asesorarán sobre los tratamientos más adecuados.

Operación de elevación del pecho caído

Los expertos la denominan mastopexia y es la técnica que se emplea para subir el pecho y remodelarlo; es decir, para que recupere la forma que tenía hace unos años.

Si ya nos hemos decidido por la cirugía, debemos tener en cuenta que la remodelación del pecho no se tarda en hacer más de dos horas, aunque muchas veces en hora y media se termina. Eso depende de cada caso y de qué es lo que haya que hacer. De la intervención, que se lleva a cabo con anestesia general, te recuperarás fácilmente.

La cicatriz

Para que la cicatriz sea lo menos visible posible, las incisiones se hacen en la areola y son de pequeño tamaño, el suficiente para poder llevar a cabo la elevación del pecho.

En ocasiones y si tus mamas no tienen el tamaño deseado puedes aprovechar y hacerte un aumento de pecho en la misma cirugía. Así, además de que tu pecho vuelva a su sitio, puedes tener el tamaño ideal para ti. En esos casos, el implante se suele colocar detrás del músculo.

Recuerda que las técnicas quirúrgicas están avanzando para que la cirugía sea lo menos agresiva posible y para que las cicatrices se borren en la medida de lo posible. Esto es lo que ocurre al hacer la incisión en la areola, que se disimula con su textura rugosa y su color.

Postoperatorio de la mastopexia

Una vez que te has sometido a la elevación de tus mamas debes seguir los consejos de tu cirujano, que irá revisando la evolución de la intervención en los plazos establecidos. A las 24 horas te retirará los apósitos para valorar la cicatrización y para comprobar que no se ha producido ninguna complicación.

En cuanto a la sujeción, tu equipo de especialistas te indicará qué sujetador debes utilizar y hasta cuando emplearlo. Date cuenta que sentirás alguna molestia, pero que es normal hasta que todo vuelva a su sitio. Eso sí, debes tener cuidado al levantar peso y al hacer una actividad física agresiva.